Dublín (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este sábado en Dublín para iniciar una visita informal de dos días a Irlanda, una cita en la que se verá con las máximas autoridades del país antes de asistir a un torneo de golf en la isla y que estará marcada por la seguridad y las protestas previstas.
A su llegada al aeropuerto de Dublín a bordo de su nuevo Air Force One, el jefe de la Casa Blanca fue recibido esta mañana por el vice primer ministro irlandés y titular de Finanzas, Simon Harris, y la ministra irlandesa de Exteriores, Comercio y Defensa, Helen McEntee.
Una importante comitiva de vehículos lo escoltó fuera del aeródromo de la capital irlandesa, en dirección a la zona del parque de Phoenix Park, convertido en una fortaleza diplomática para albergar los tres compromisos políticos que Trump llevará a cabo en apenas unas horas.
Primero se reunirá con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly, para una breve «visita de cortesía» en su residencia de Áras an Uachtaráin. El encuentro, que se estima que dure alrededor de 10 minutos y del cual no habrá imágenes de lo que ocurra en el interior, se prevé tenso, por las diferencias ideológicas que tienen ambos líderes.











