DublíEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este sábado en Dublín para iniciar una visita informal de dos días a Irlanda, una cita en la que se verá con las máximas autoridades del país antes de asistir a un torneo de golf en la isla y que estará marcada por la seguridad y las protestas previstas. A su llegada al aeropuerto de Dublín a bordo de su nuevo Air Force One, el jefe de la Casa Blanca fue recibido esta mañana por el vice primer ministro irlandés y titular de Finanzas, Simon Harris, y la ministra irlandesa de Exteriores, Comercio y Defensa, Helen McEntee.Una importante comitiva de vehículos lo escoltó fuera del aeródromo de la capital irlandesa, en dirección a la zona del parque de Phoenix Park, convertido en una fortaleza diplomática para albergar los tres compromisos políticos que Trump llevará a cabo en apenas unas horas.Primero se reunirá con la presidenta irlandesa, Catherine Connolly, para una breve "visita de cortesía" en su residencia de Áras an Uachtaráin. El encuentro, que se estima que dure alrededor de 10 minutos y del cual no habrá imágenes de lo que ocurra en el interior, se prevé tenso, por las diferencias ideológicas que tienen ambos líderes. Antes de acceder al cargo en noviembre de 2025, Connolly llegó a tachar a Trump de "matón" o "misógino", ha criticado sus políticas e incluso ha participado en manifestaciones contra el mandatario estadounidense. Se espera que la presidenta opte por una posición más diplomática, pero la clave del encuentro estará en el lenguaje corporal.Posteriormente, Trump se desplazará hasta Farmleigh House, donde se verá con el 'taoiseach' (primer ministro irlandés), el centrista Micheál Martin, para una "reunión bilateral" y luego a la residencia del embajador estadounidense en Dublín, donde se espera que pronuncie un discurso frente a personal de la embajada, personalidades y empresarios del país.De acuerdo con la cadena pública irlandesa RTÉ, entre los invitados al evento se encuentran ex primeros ministros de Irlanda, como Bertie Ahern y Enda Kenny, o el director ejecutivo de la aerolínea irlandesa Ryanair, Michael O´Leary, entre otros. Al mismo tiempo, en el centro de Dublín, y a unos kilómetros de Phoenix Park, se han convocado protestas de corte antibelicista bajo el título 'Trump, no eres bienvenido' con el objetivo de defender la tradicional neutralidad irlandesa en conflictos y mostrar el rechazo a la visita del mandatario estadounidense. Trump llega a Irlanda en medio de "uno de los mayores dispositivos de seguridad" en la historia del país. Bajo el nombre en clave de 'Operación Amanecer Lejano", más de 4.000 agentes -estadounidenses e irlandeses- se han desplazado por tierra, mar y aire y se han cortado carreteras y desviado el tráfico para fortalecer la seguridad. Después de finalizar sus compromisos en Dublín, Trump se trasladará a su complejo de golf en Doonbeg (oeste irlandés) para asistir al Abierto de Irlanda, donde permanecerá hasta el domingo y previsiblemente entregará el trofeo al ganador del torneo.
Trump aterriza en Irlanda para reunirse con las autoridades y asistir a un torneo de golf
Trump inicia visita a Irlanda marcada por seguridad extrema y protestas. Se reunirá con líderes irlandeses antes de asistir a un torneo de golf.Encuentros políticos tensos por diferencias ideológicas. Protestas en Dublín rechazan su presencia, mientras más de 4,000 agentes aseguran la visita.













