Tocar el tema es necesario y de vital importancia, pero que se vuelva el punto principal de toda conversación sí puede esconder una preocupación más profunda, sobre todo cuando genera ansiedad o temor. Si cada vez que te sientas frente a tu pareja los planes a futuro, viajes o hijos han quedado en segundo plano y de lo único que hablan es que una cuota quedó pendiente de pago, que el recibo de luz está por vencer o que no se pudo comprar la despensa completa para la semana, esta información te interesará. La psicología analizó qué hay detrás de las parejas que solo hablan de dinero cada que tienen un momento ya sea en la habitación o durante la comida. Los expertos coinciden en que esto oculta preocupaciones emocionales más profundas y aquí te explico a qué se refieren. MIRA TAMBIÉN¿Qué dice la psicología de las parejas que hablan constantemente de dinero?Según la psicología, cuando una pareja habla constantemente de dinero, a menudo no está discutiendo solo de números, sino que oculta preocupaciones emocionales más profundas sobre la seguridad, el control y la estabilidad del vínculo. “Hablar de dinero con la pareja no es, en sí mismo, algo negativo. Al contrario, una comunicación financiera abierta y constructiva suele ser positiva para la relación”, explicó a CuídatePlus el psicólogo Luis Guillén Plaza, quien agregó que el problema está en cómo se habla, con qué frecuencia, desde qué emoción y con qué fin. El experto indicó que detrás de esta conversación hay preocupaciones como la necesidad de tener las cosas bajo control, miedo a perder estabilidad, diferencias en las prioridades de la pareja y sensación de que uno de los dos está asumiendo una responsabilidad económica mayor. Hablar sin parar de finanzas refleja una necesidad constante de mitigar la incertidumbre sobre el futuro y el temor a perder el bienestar alcanzado. (Foto: wayhomestudio / Magnific) ¿Por qué las parejas discuten por dinero? “La mayoría de los conflictos sobre el dinero, aunque no necesariamente sean los más frecuentes, tienden a ser especialmente recurrentes, problemáticos y difíciles de resolver (…) A veces, una discusión que aparentemente gira sobre el precio de algo en concreto, está expresando en realidad una preocupación por la seguridad, la confianza o la justicia dentro de la relación o la responsabilidad del otro”, agregó Guillén, quien señala que las discusiones económicas en las parejas suelen estar relacionadas con quién debe asumir determinados gastos, cómo organizar las finanzas, tener valores diferentes respecto al ahorro y al consumo, tomar decisiones económicas sin consultar con la pareja o considerar que esta es económicamente irresponsable.El especialista recalca que “la señal de alarma aparece cuando el dinero deja de ser una herramienta que la persona gestiona y comienza a convertirse en una preocupación que condiciona cómo se relaciona con su pareja”. Obsesionarse con el tema es una forma de intentar tener bajo control una realidad que se percibe amenazante. (Foto: Mikhail Nilov / Pexels) Aconseja comprender qué hay detrás de la preocupación por el dinero. No quedarse únicamente en la discusión sobre cuánto se ha gastado o cuánto cuesta algo, sino preguntar: “¿Qué es exactamente lo que te preocupa de este gasto?” o “¿Qué necesitarías para sentirte más tranquilo con nuestra situación económica?”. Esto permite identificar si detrás existe miedo a la inestabilidad, necesidad de seguridad, preocupación por el futuro o sensación de falta de responsabilidad por parte del otro. Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.SOBRE EL AUTORPeriodista con más de 15 años de experiencia. Actualmente, Coordinadora de Nuevas Audiencias en el Grupo El Comercio (Lima, Perú). Escribo sobre temas de interés en EE.UU., bienestar personal y salud mental.
Los expertos en psicología coinciden: las parejas que hablan constantemente de dinero ocultan preocupaciones emocionales más profundas
Algunas parejas necesitan hablar continuamente de cuánto se ha gastado, cuánto se está ahorrando o cuánto cuestan las cosas porque existe una preocupación que no termina de resolverse.







