Los días previos al 15 de septiembre, las calles, los parques y las comunidades de todos los rincones de Guatemala se llenan de grupos que portan antorchas para conmemorar la Independencia de Guatemala.
Ya sea durante unas cuadras o varios kilómetros, llevar la llama encendida rememora la libertad, el civismo y el respeto por la patria.
De acuerdo con el historiador Fernando Urquizú, citado en otro artículo de Prensa Libre, el origen del simbolismo del fuego se remonta a su descubrimiento. En ese entonces, este elemento representaba energía y trabajo, pero, con el paso del tiempo, su significado empezó a vincularse con la libertad.
Ahora las antorchas representan una de las actividades más importantes y significativas de las fiestas patrias, pues integran civismo, cultura, deporte, unidad, esfuerzo y trabajo en equipo.
Según Víctor González, exseleccionado nacional de atletismo, la costumbre cobró impulso durante los Juegos Centroamericanos celebrados en Guatemala en 1950, con la participación de 19 países.









