El aeropuerto de Gatwick, en Londres (Reino Unido), se ha convertido en en el primero en introducir el servicio de aparcacoches robótico, que no requiere ningún tipo de interacción humana.Anunciado oficialmente hace dos meses, el servicio de aparcamiento ya está disponible desde agosto y permite a los pasajeros dejar su vehículo en un aparcamiento privado antes de dirigirse a la terminal, sin necesidad de dejar sus llaves a nadie.A continuación, un robot de última generación toma el control, levantando suavemente el coche por debajo de sus ruedas y trasladándolo a una zona de aparcamiento de acceso restringido.Cuando un pasajero regresa de vacaciones, el sistema recibe una alerta de que ha aterrizado. Cuando lleguen al aparcamiento de la Terminal Sur, el vehículo ya debería estar listo para ser recogido.Además, cuesta alrededor de 109 libras esterlinas (127 euros) por una estancia de cinco días (los viajeros no pueden utilizar el servicio para estancias más cortas) y, actualmente, los pasajeros solo pueden dejar sus vehículos los días laborables entre las 9:00 y las 17:00.La principal ventaja de este sistema es que este sistema es mucho más eficiente en cuanto a sitio. Como explica Alan Lim, experto en IA, "Un espacio de estacionamiento no está dimensionado para tu coche. Está dimensionado para que tú salgas de él". "Quita al conductor y caben la mitad más de coches", agrega.