NoticiaDormir en ambientes iluminados fue asociado con modificaciones en la estructura cardíaca. Foto: iStock11.09.2026 11:20 Actualizado: 11.09.2026 11:20
Dormir con una fuente de iluminación encendida, incluso cuando esta parece tenue, podría estar relacionado con modificaciones medibles en la estructura y el funcionamiento del corazón. Esa es la principal señal que deja una investigación publicada en European Heart Journal, que analizó la exposición nocturna a la luz y diferentes características cardíacas en miles de personas.El trabajo, titulado Nighttime light exposure and cardiac structure and function (Exposición a la luz nocturna y estructura y funciones cardíacas), estudió información de 11.071 participantes del Biobanco del Reino Unido. Los voluntarios utilizaron durante siete días un dispositivo colocado en la muñeca capaz de registrar la cantidad de luz a la que estaban expuestos. Cerca de tres años después, los investigadores evaluaron sus corazones mediante resonancia magnética.Dormir en ambientes iluminados fue asociado con modificaciones en la estructura cardíaca. Foto:iStock LEA TAMBIÉN La investigación se concentró particularmente en quienes registraron una exposición superior a tres lux durante la noche, una intensidad que puede corresponder a ambientes que todavía parecen bastante oscuros para una persona.El lux es una unidad utilizada para medir la iluminancia. Una habitación puede recibir pequeñas cantidades de luz procedentes de una calle, un dispositivo electrónico, un despertador o una fuente exterior que atraviesa las ventanas, aun cuando para quien duerme el espacio parezca prácticamente oscuro.Cambios en la estructura del corazónUno de los aspectos más relevantes del estudio fue la diferencia encontrada en el ventrículo izquierdo, la cavidad encargada de impulsar la sangre hacia el resto del organismo.Las personas que registraron una mayor exposición nocturna presentaron, en promedio, 2,4 por ciento más masa ventricular izquierda, además de un 1,5 por ciento más de grosor en la pared cardíaca. También se observó una disminución de aproximadamente 1,9 por ciento en la capacidad de contracción del corazón.El análisis no se limitó a una sola zona. Los investigadores encontraron modificaciones adicionales relacionadas con el ventrículo derecho y la aurícula izquierda, junto con reducciones cercanas al 3 por ciento en diferentes parámetros de deformación del músculo cardíaco.Para Lu Qi, investigador principal y profesor de la Universidad de Tulane, estos resultados deben interpretarse dentro de un proceso que puede aparecer antes de que exista una enfermedad cardiovascular diagnosticada."Existen muchas medidas cardíacas, básicamente de dos tipos: una se refiere a los cambios funcionales (sin alteraciones físicas) y la otra a los cambios estructurales (con la actividad física). Estos cambios se producen antes de la aparición de enfermedades cardiovasculares", explicó Qi.La combinación de modificaciones estructurales y funcionales es importante porque puede corresponder a un fenómeno conocido como remodelación cardíaca. El corazón puede modificar su tamaño, forma o comportamiento cuando permanece sometido a determinadas condiciones de estrés o a una mayor demanda de trabajo.Dormir en ambientes iluminados fue asociado con modificaciones en la estructura cardíaca. Foto:iStock LEA TAMBIÉN El sueño podría ser una pieza claveUna de las explicaciones planteadas por los investigadores está relacionada con el descanso nocturno. La luz funciona como una señal para el reloj biológico y ayuda al organismo a diferenciar entre el día y la noche.Cuando esa señal aparece durante las horas destinadas al descanso, puede interferir con los ritmos circadianos y con procesos que dependen de ellos, como la liberación de determinadas hormonas, la presión arterial y la regulación metabólica."Nuestros datos indican que la falta de sueño puede ser responsable de una alta proporción de la asociación adversa observada, lo que sugiere que la exposición nocturna puede afectar la duración y la calidad del sueño, lo que posteriormente aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares", señaló Qi.Los investigadores también reconocen que la iluminación nocturna puede ser un indicador de otros elementos relacionados con el estilo de vida. Las personas que están expuestas a más luz durante la noche podrían vivir en zonas urbanas más iluminadas, tener determinados horarios laborales, utilizar dispositivos electrónicos hasta tarde o presentar patrones de sueño diferentes.¿Qué hacer para dormir con menos luz?Aunque todavía se necesitan investigaciones adicionales para determinar si disminuir la exposición nocturna puede prevenir o revertir las modificaciones observadas en el corazón, reducir las fuentes innecesarias de iluminación durante el descanso representa una medida sencilla.Cerrar las cortinas, apagar las luces del dormitorio y evitar que los dispositivos electrónicos permanezcan iluminando el espacio son algunas alternativas. También puede ser útil cubrir pequeños indicadores LED de aparatos que permanecen encendidos durante la noche.Dormir en ambientes iluminados fue asociado con modificaciones en la estructura cardíaca. Foto:iStock LEA TAMBIÉN El cardiólogo ambiental Thomas Münzel, citado en la información proporcionada sobre el estudio, considera que estas medidas pueden incorporarse a las conversaciones habituales sobre higiene del sueño, especialmente en personas con problemas cardiovasculares.El especialista también señaló que no existe actualmente un nivel de iluminación demostrado científicamente como un límite por debajo del cual desaparezca el riesgo. Además, el problema no se limita a lo que ocurre dentro de una vivienda. La luz procedente de calles, edificios, publicidad y otras infraestructuras forma parte de la contaminación lumínica que acompaña a la vida urbana.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












