ExplicativoDibujos infantiles pueden ocupar un lugar especial en el hogar. Foto: iStockPERIODISTA11.09.2026 11:26 Actualizado: 11.09.2026 11:26
Una hoja llena de colores, una casa dibujada con ventanas desiguales o un retrato familiar hecho con lápices suelen terminar en un lugar especial de la casa: la puerta de la nevera. Para muchos padres, exhibir estos trabajos es una manera espontánea de demostrar cariño. Sin embargo, este tipo de reconocimiento puede tener un significado adicional para los niños, especialmente cuando perciben que sus esfuerzos despiertan interés en los adultos que los rodean. LEA TAMBIÉN El valor está en reconocer el procesoDurante la infancia, las respuestas de las personas cercanas tienen un papel importante en la manera en que los niños construyen su percepción sobre sí mismos. Por eso, encontrar un dibujo propio expuesto en un lugar visible puede transmitir que lo que hizo merece atención. Esta interpretación coincide con la teoría de la autodeterminación desarrollada por los psicólogos Edward Deci y Richard Ryan. El planteamiento sostiene que las personas necesitan experimentar competencia, autonomía y conexión con los demás para desarrollarse de manera saludable.En ese contexto, el gesto no tendría que ver necesariamente con la calidad del dibujo. Un niño no necesita haber hecho una obra especialmente elaborada para que su trabajo sea valorado. Los trabajos de los niños suelen convertirse en recuerdos familiares. Foto:iStockLo significativo puede estar en mostrar interés por el tiempo, la imaginación y las decisiones que tomó mientras realizaba la tarea. Así, un dibujo colocado con un imán puede convertirse en parte de una dinámica cotidiana de reconocimiento dentro de la familia.Los trabajos de la psicóloga Carol Dweck sobre la llamada mentalidad de crecimiento también ayudan a entender por qué importa la manera de elogiar. Sus investigaciones han resaltado la diferencia entre centrar la valoración en una capacidad aparentemente fija y reconocer aspectos relacionados con el esfuerzo y el proceso. LEA TAMBIÉN Decirle a un niño que es un gran artista no transmite exactamente el mismo mensaje que señalar cuánto trabajó en los detalles de su dibujo. En el segundo caso, la atención está puesta en algo que puede desarrollar mediante práctica, dedicación y aprendizaje. La nevera no hace el trabajo por sí solaAunque exhibir dibujos y tareas puede convertirse en una señal de reconocimiento, no existe evidencia que permita afirmar que colocar estos trabajos en el refrigerador, por sí solo, eleve la autoestima o garantice mejores resultados académicos. El contexto familiar sigue siendo determinante. El gesto adquiere mayor sentido cuando está acompañado de atención y de comentarios que realmente se relacionen con aquello que hizo el niño.La crianza también incluye reconocer los esfuerzos de los niños. Foto:iStockUna frase como “veo que agregaste muchos detalles” puede ofrecer información más concreta que un elogio general como “qué inteligente” o “eres un artista”. También pueden destacarse acciones específicas, como haber corregido una parte, haber probado una idea diferente o haber continuado hasta terminar.La investigación también apunta a la importancia de que los elogios sean precisos. Un estudio de 2023 realizado por Mia Radovanovic, Antonia Soldovieri y Jessica Sommerville encontró una asociación entre los elogios centrados en el proceso y una mayor persistencia. En contraste, los elogios excesivos y desconectados de lo que el niño había hecho se relacionaron con una menor persistencia. LEA TAMBIÉN La precisión también importa porque los niños pueden distinguir cuándo la aprobación de un adulto guarda relación con su trabajo. Un estudio de 2025 con niños de 4 y 5 años encontró que pueden interpretar qué tan informativo es el elogio dependiendo de su relación con la calidad de lo realizado.Por eso, convertir la puerta de la nevera en una colección exclusiva de diplomas, calificaciones altas o trabajos considerados ‘bonitos’ puede enviar un mensaje diferente al que se busca. También pueden exhibirse borradores, intentos y actividades que hayan requerido especial dedicación. La autonomía es otro elemento que puede incorporarse a este ritual familiar. Permitir que el niño decida qué trabajo quiere mostrar y cuándo desea retirarlo evita que la exhibición se convierta en una obligación.El reconocimiento de los padres es importante durante la infancia. Foto:iStockTambién es recomendable evitar que los dibujos se conviertan en motivo de comparación entre hermanos. Cada niño debería poder percibir que su trabajo tiene valor sin tener que competir por un espacio en la nevera.Al final, ese pequeño rincón de la cocina puede funcionar como algo más que un lugar para sujetar papeles con imanes. Su verdadero significado está en el mensaje que acompaña cada dibujo, donde hay alguien que prestó atención, que reconoce el esfuerzo y que considera importante aquello que el niño quiso crear. Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








