0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLas banderas de Noruega han vuelto a ondear a media asta apenas dos días después del entierro del rey Harald V. La princesa Astrid de Noruega, hermana mayor del monarca fallecido, ha fallecido este viernes 11 de septiembre a los 94 años, exactamente dos semanas después que su hermano. La casa real noruega ha comunicado la noticia este viernes por la tarde, en uno de los primero anuncios del palacio en la nueva etapa con Haakon VIII como rey.La muerte de Astrid se produce apenas dos días después de que participara en el entierro de Harald, celebrado el miércoles en la catedral de Oslo. La casa real había difundido imágenes de la princesa junto al féretro de su hermano durante los actos fúnebres. La estrecha relación entre ambos quedó reflejada también en la corona de flores que la princesa había enviado a su hermano, en la que podía leerse: “Gracias por todo lo que hemos compartido. Tu Astrid”.La princesa Astrid de Noruega sale de la Catedral de Oslo tras el funeral del rey Harald V de Noruega en Oslo, el miércoles 9 de septiembre de 2026.AP Photo/Markus SchreiberLos cinco hijos de la princesa —Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner— han difundido un emotivo mensaje de despedida en el que recuerdan a su madre como “la mejor mamá que podríamos haber tenido”. “Durante toda la vida estuviste ahí para nosotros, con amor y sabiduría, calidez y buen humor”, escriben. También destacan su presencia, lealtad y sentido del deber junto a su padre, el rey Olav V, y su hermano Harald, así como la preocupación que siempre mostró por quienes necesitaban una atención especial. “En el dolor permanecemos juntos y agradecidos”, señalan sus hijos, que concluyen: “Gracias por todos los buenos recuerdos. Siempre tendrás un gran lugar en nuestros corazones”.En el mensaje, los cinco hijos recuerdan asimismo el papel que Astrid desempeñó junto a su padre, el rey Olav V, y su hermano Harald V, a quienes describen como una presencia “leal y cumplidora del deber”. También destacan la especial atención que siempre prestó a las personas que necesitaban un apoyo adicional.El rey Haakon VIII también ha rendido homenaje a su tía, a la que recuerda por la manera “cálida y comprometida” con la que representó a la casa real durante décadas. Astrid tenía solo 22 años cuando tuvo que asumir el papel de primera dama de Noruega tras la muerte de su madre, la princesa heredera Märtha, en 1954. “En su labor, la princesa Astrid estuvo especialmente preocupada por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad”, ha señalado Haakon, que destaca su “compromiso, presencia y un humor contagioso”.La princesa Astrid no había gozado últimamente de muy buena salud. El 27 de marzo tuvo que ser ingresada por una neumonía, días después de ausentarse de la cena de Estado ofrecida en honor a Felipe y Matilde de Bélgica debido a un problema de salud pasajero. La nonagenaria también se vio obligada a perderse en marzo de este año el Campeonato Mundial de Esquí Nórdico en Holmenkollen, una cita que normalmente seguía con atención. Y el 15 de mayo fue operada del corazón tras ser trasladada de urgencia en ambulancia al Hospital Nacional de Oslo.Astrid nació como segunda hija de Olav V y la princesa heredera Marta (fallecida antes de la ascensión de su marido), después de la princesa Ragnhild, que murió en el 2012 a los 82 años. En 1954, tras la muerte de su madre, asumió con solo 22 años las funciones de primera dama, una responsabilidad que mantuvo hasta 1968, cuando el entonces príncipe heredero Harald se casó con la reina Sonia. Durante aquellos años representó a la familia real tanto en Noruega como en el extranjero y acompañó con frecuencia a su padre.En 1961 contrajo matrimonio con el empresario y regatista Johan Martin Ferner en la iglesia de Asker. Con aquella boda renunció al tratamiento de Alteza real y a la asignación anual que recibía como miembro de la familia real. Tras el enlace, el rey Olav estableció que pasaría a ser conocida como la princesa Astrid, señora Ferner. El matrimonio tuvo cinco hijos y permaneció unido hasta la muerte de Ferner en el 2015. Además de su labor institucional, Astrid cultivó una faceta artística menos conocida: estudió durante nueve años con el ceramista Halvor Sandø en Oslo y llegó a disponer de su propio taller de cerámica en Skaugum. A los 72 años presentó su primera exposición de cerámica en Namsos. Su trayectoria deja el recuerdo de una princesa que durante siete décadas desempeñó un papel de apoyo a la corona noruega, primero junto a su padre Olav y luego junto a su hermano Harald, y que ahora desaparece en los primeros días del reinado de su sobrino Haakon.