Muere Astrid de Noruega a los 94 años. (NTB) La Casa Real de Noruega atraviesa un trágico momento tras confirmarse el fallecimiento de la princesa Astrid a los 94 años de edad, apenas quince días después de la muerte de su querido hermano, el rey Harald V. La triste noticia, anunciada oficialmente por la Corte este viernes 11 de septiembre, marca la partida de la última integrante de la generación de la Familia Real en la que nació, sumiendo de nuevo a la institución y a toda la nación en un profundo duelo.Como señal de respeto e inmenso pesar, el rey Haakon VIII ha decretado que las banderas ondeen a media asta en el Palacio Real durante la jornada de hoy y el día del funeral. La trayectoria de la princesa estuvo marcada por una dedicación ejemplar desde los 22 años, cuando asumió las funciones de primera dama tras la muerte de la princesa heredera Märtha; desde entonces, destacó por su lealtad, su espíritu contagioso y su constante compromiso con los más vulnerables, siendo un pilar decisivo tanto para el rey Harald como para las siguientes generaciones de la familia.PUBLICIDADSu presencia en las honras fúnebres de su hermano Harald hace tan solo unos días, donde coincidió con representantes de la realeza europea, supuso su último acto de apoyo familiar sobre el terreno. Pese a su avanzada edad, quiso arropar a los suyos en el último adiós al monarca, dejando una profunda huella de entereza en la que terminaría siendo su última aparición pública.La princesa Astrid desempeñó un papel institucional clave en la historia moderna de Noruega. Con tan solo 22 años tuvo que dar un paso al frente y asumir las responsabilidades de primera dama del país tras el temprano fallecimiento de su madre, la princesa heredera Märtha.PUBLICIDADEl féretro del rey Harald V recorre Oslo, acompañado por la familia real.A lo largo de sus más de nueve décadas de vida, representó a la Casa Real con una cercanía muy valorada por los ciudadanos, centrando especialmente sus esfuerzos e interés patronal en dar visibilidad y apoyo a los colectivos más vulnerables y excluidos de la sociedad.La muerte de Astrid ha dejado un vacío profundo en el seno de la dinastía, donde era vista como una figura de referencia, sabiduría y carácter directo. El propio rey Haakon VIII quiso poner en valor su figura con unas emotivas palabras en las que destacó que la familia aprendió enormemente de ella, recordando que “nunca tuvo miedo de expresar su opinión” y que su carácter extrovertido fue un sostén fundamental para el fallecido rey Harald V.PUBLICIDADAstrid de Noruega se despide de su hermano. (Det Norske Kongehuset)Con su partida, el Palacio Real prepara ya las exequias de Estado bajo un estricto protocolo de luto que volverá a reunir a la nación para despedir a la última representante de su generación. Su legado perdurará como el de una figura entrañable que supo tender puentes entre la corona y la ciudadanía en momentos de gran transformación social, dejando un recuerdo imborrable en el corazón del pueblo noruego.