Los estudios cient�ficos llevan ya tiempo cuestionando que los suplementos vitam�nicos que en muchos pa�ses occidentales se ha popularizado tomar a diario sirvan para tener una vida larga o sana, y nuevos estudios apuntan que podr�an ser perjudiciales para el cerebro a medida que envejecemos. Los �ltimos estudios cient�ficos publicados en revistas cient�ficas de referencia han empezado a preguntarse si los suplementos vitam�nicos contribuyen en alguna medida a tener una vida larga y sana; es m�s, hay datos que sugieren que podr�an interferir con el proceso natural de envejecimiento cerebral.The Washington Post publica esta semana un reportaje en el que no solo se cuestiona su efectividad, sino que apunta un posible efecto perjudicial para el proc de algunos complementos nutricionales cuyo consumo es habitual en Estados Unidos y ahora "bajo sospecha" tras los �ltimos hallazgos al respecto: la vitamina D, los omega-3 y la glucosamina.La premisa central del an�lisis es que el cerebro no procesa las sustancias que ingerimos, como las grasas, el calcio y la glucosa, de la misma forma conforme avanza la vida, especialmente cuando se suplementan a la dieta y no forman parte de ella. As�, una misma mol�cula que en las primeras d�cadas de la edad adulta puede ser beneficiosa para el organismo, o al menos inocua, podr�a tener efectos perjudiciales durante el proceso de envejecimiento biol�gico en el cerebro, que a medida que se cumplen a�os requiere menos consumo energ�tico. Estos cambios conllevan un deterioro progresivo de la barrera hematoencef�lica y cambios en el metabolismo cerebral que hacen que responda de manera diferente a la inflamaci�n, lo que podr�a modificar la llegada inicial de nutrientes y f�rmacos al tejido cerebral y desencadenar efectos distintos a los deseados, lo que pone estos suplementos "bajo escrutinio"."Investigaciones recientes plantean una pregunta que se est� pasando por alto: �puede algo que beneficia un cerebro joven y sano volverse menos �til o incluso ser perjudicial a medida que el cerebro envejece?", se�ala el reportaje, que cita estudios en los que han participado pacientes a partir de 55 a�os."Un cerebro joven es, en general, m�s pl�stico, elimina los desechos con mayor eficacia, regula mejor la inflamaci�n y tiene una mayor capacidad para recuperarse del estr�s celular. Un cerebro mayor a�n puede funcionar de manera notable, pero tiene menos reserva biol�gica, lo que significa que no puede compensar tan bien cuando algo interfiere con su funcionamiento normal", se�alan los investigadores en The Washington Post. "Un suplemento que parece benigno -o beneficioso- en circunstancias ordinarias puede no comportarse de la misma manera en un cerebro sometidos a un proceso de estr�s oxidativo", se�alan los investigadores. "El cerebro no es metab�licamente est�tico a lo largo de la vida, y los efectos de un suplemento tampoco tienen por qu� serlo. Dicho de otro modo, el entorno biol�gico en el que act�a un suplemento no es el mismo durante toda la vida"."La barrera encef�lica barrera deja pasar elementos necesarios como el ox�geno y la glucosa, mientras regula el paso de prote�nas, mol�culas inflamatorias, toxinas, f�rmacos y nutrientes. Pero la barrera envejece: las c�lulas que la mantienen y las conexiones entre ellas se deterioran. Los sistemas de transporte que trasladan sustancias hacia dentro y fuera del cerebro tambi�n pueden cambiar. El resultado no es, simplemente una barrera con m�s fugas, sino que la puerta de entrada al cerebro es completamente distinta".El reportaje recalca que se trata de estudios observacionales, que no prueban una relaci�n de causa y efecto, y algunos llegan a conclusiones opuestas o sustancialmente diferentes sobre algunos aspectos (parte completamente normal del m�todo cient�fico que constantemente eval�a conclusiones anteriores). Vitamina D, Omega-3 y glucosaminaVitamina D: El reportaje hace referencia a un estudio publicado en British Medical Journal (BMJ Open)cuyos responsables siguen la hip�tesis de que esta vitamina ingerida en exceso podr�a influir en la acumulaci�n de placas de beta-amiloide asociadas al alzh�imer. Las conclusiones sugieren que los adultos mayores con niveles normales de vitamina D que consum�an estos suplementos mostraron un deterioro cognitivo y ejecutivo mayor que el que no los tomaban. Omega-3 / aceite de pescado: Otro an�lisis publicado en el Journal of Prevention of Alzheimer's Disease relaciona el consumo continuado de estos �cidos grasos consumo sostenido con un declive intelectual y cognitivo m�s acelerado en adultos de entre 55 y 90 a�os. "Estos hallazgos desaf�an los postulados acerca de que el omega-3 es beneficioso per-se y ponen de relieve la necesidad de una reevaluaci�n cautelosa de su empleo generalizado para la protecci�n cognitiva", se�alan los cient�ficos.Otros estudios adicionales citados sobre este nutriente en particular se�alan que el aceite de pescado podr�a alterar el metabolismo de la glucosa cerebral o ralentizar la recuperaci�n tras haber sufrido alg�n tipo de lesi�n neurol�gica. "Estudio tras estudio, no se han logrado encontrar los beneficios cognitivos que muchas personas esperaban obtener de una c�psula diaria de aceite de pescado".Glucosamina: Otro trabajo de la Universidad de Florida concluye que el uso de este suplemento con frecuencia empleado en artrosis para aliviar el dolor articular y mejorar la movilidad, y tambi�n como estimulante de la producci�n del col�geno, tambi�n se asocia con un mayor riesgo de que el deterioro cognitivo leve progrese m�s r�pidamente a demencia por a una acumulaci�n an�mala de az�cares en las prote�nas del cerebro.Los estudios, todos ellos publicados este a�o, y realizados tanto en registros animales como humanos, han dejado "estupefactos" incluso a alguno de los responsables de las investigaciones, como Ramon Sun, profesor de bioqu�mica y biolog�a molecular en la Universidad de Florida y autor principal del estudio sobre la glucosamina. Sun y sus coautores sostienen que los hallazgos "sostienen el argumento s�lido para considerar la glucosamina como un impulsor potencialmente negativo de la neurodegeneraci�n". "Los suplementos son sustancias biol�gicamente activas, no necesariamente adiciones inofensivas a la dieta, y los adultos mayores deber�an abordarlos en consecuencia".Los resultados de los estudios "est�n lejos de ser una prueba definitiva de que los suplementos provoquen deterioro cognitivo", ya que los resultados pueden estar influidos tambi�n por otros factores, se�alan los investigadores consultados con The Washington Post, que no recomiendan interrumpir los tratamientos, pero s� cuestionan la forma en que a menudo se estudian y comercializan los suplementos como sustancias biol�gicamente activas, inocuas y de uso libre y no contralado, porque siempre deber�an requerir pautas de dosificaci�n espec�ficas adaptadas a la edad y otras patolog�as y siempre supervisadas por especialistas. EFEEXPANSIONLos estudios que cuestionan la capacidad real de los suplementos para conseguir los beneficios que preconizan no se limitan a las edades avanzadas. Otro metaan�lisis anterior al respecto publicado en JAMA Network Open conclu�a que "tomar complementos de multivitaminas todos los d�as no tiene beneficios para la longevidad y el mensaje de que mejora la salud no tiene respaldo cient�fico. Los autores ya se�alaban en esta revisi�n de estudios publicada por Expansi�n, que abarcaba datos de casi 400.000 personas durante 27 a�os, que la conclusi�n es relevante especialmente en materia de salud p�blica para un un pa�s como EEUU, en el que aproximadamente una de cada tres personas toma vitaminas a diario con la idea de mejorar su salud", sobre todo mujeres blancas no hispanas y con educaci�n universitaria con la idea de mantener o mejorar la salud y prevenir enfermedades cr�nicas.Y pese a ser una costumbre que se est� exportando con rapidez fuera de las fronteras estadounidenses, es un h�bito de consumo sin respaldo cient�fico; es m�s, la ingesta de multivitaminas nunca puede sustituir una dieta saludable puesto que puede ser contraproducente, apuntaban los investigadores.Si bien quiz�s el inter�s por el consumo de multivitam�nicos en Europa es menor que en Estados Unidos, la popularidad del uso de suplementos alimenticios ha aumentado en los �ltimos a�os, dado el mayor inter�s de la poblaci�n por su salud y bienestar. Seg�n los datos de la encuesta elaborada por Food Supplements Europe el 29% de la poblaci�n europea hab�a consumido un multivitam�nico durante el �ltimo a�o y Espa�a no es una excepci�n en cuanto estas tendencias, teniendo el sector de los complementos alimenticios una facturaci�n de 2.000 millones de euros en 2023."Los complementos multivitam�nicos son una combinaci�n de vitaminas y minerales que en Europa se regulan como "complemento alimenticio" bajo la directiva de suplementos alimenticios de la Uni�n Europea, y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria", se�alaba en SMC Espa�a Maira Bes-Rastrollo, del grupo de trabajo de Nutrici�n de la Sociedad Espa�ola de Epidemiolog�a (SEE) al hilo del metaan�lisis de JAMA. "Los productores, proveedores y distribuidores los responsables tienen la obligaci�n de asegurarse de que sean seguros este organismo eval�a las pruebas cient�ficas sobre la seguridad de un multivitam�nico. Pero como no se consideran f�rmacos y no est�n regulados por la Agencia Europea del Medicamento, los multivitam�nicos se pueden comercializar sin ensayos cl�nicos ni documentaci�n cient�fica que demuestre su eficacia.Esta experta subrayaba que no hay suficiente evidencia para determinar los beneficios o los da�os de su consumo debido, en parte, al seguimiento limitado y la falta de validez externa de los estudios, es decir, la dificultad de extrapolar los resultados de estos ensayos a la poblaci�n general"."Los beneficios de las vitaminas y minerales presentes en los alimentos que conforman un patr�n alimentario saludable como el patr�n mediterr�neo, rico en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y pescado aseguran una gran cantidad de sustancias bioactivas que favorecen la salud y la absorci�n de estos nutrientes. No obstante, si las vitaminas y minerales las ingerimos como suplementos aislados, desaparecen las potenciales interacciones y sinergias entre los distintos alimentos presentes en los patrones alimentarios saludables".Si bien es cierto, que hay situaciones en las que est� indicado el consumo de suplementos como es el caso de la ingesta de vitamina B12 en aquellas personas que siguen una dieta vegetariana o vegana, los suplementos de vitamina D en aquellas personas con unos niveles s�ricos de vitamina D insuficientes, el uso de multivitaminas despu�s de una operaci�n de cirug�a bari�trica o la ingesta de �cido f�lico durante el primer trimestre de embarazo para prevenir la espina b�fida de los reci�n nacidos, siempre [debe hacerse] bajo el consejo de un profesional sanitario.En resumen, si se quiere ganar salud, "es m�s sensato gastar el dinero de los suplementos vitam�nicos en una cesta de la compra de calidad con productos frescos de proximidad y temporada".Miguel Ruiz-Canela, catedr�tico y director del departamento de Medicina Preventiva y Salud P�blica de la Universidad de Navarra, coincid�a sobre el estudio de JAMA en que "pese a su consumo creciente, no existen pruebas concluyentes sobre sus posibles beneficios tambi�n apuntaba que el estudio de los complejos multivitam�nicos es complejo, ya que los usan personas que est�n muy preocupadas por su salud y personas de edad avanzada con enfermedades cr�nicas. Este nuevo estudio ha tenido en cuenta la mayor�a de los factores que podr�an confundir los resultados y ser�a interesante conocer qu� efecto tiene el consumo de los complejos multivitam�nicos a lo largo de la vida", apuntaba este experto.Los resultados del estudio de JAMA, apuntaba, "son suficientemente robustos para recomendar a la poblaci�n que no consuman estos complejos a no ser que exista una deficiencia nutricional concreta y bajo la supervisi�n de un profesional sanitario. Existe una amplia evidencia cient�fica que demuestra que el mejor modo para alargar la vida es seguir un estilo de vida saludable, incluyendo la pr�ctica de actividad f�sica, una dieta sana, evitar el estr�s y tener un descanso adecuado. Esto supone m�s esfuerzo que tomar una pastilla, pero al final lo agradecer�n tanto nuestro cuerpo como nuestro bolsillo".