Por Alejandra Arredondo |

Dallas (EE.UU.) (EFE).- Con la mano derecha levantada en un credo de lealtad al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con la promesa de ir a votar por los republicanos en las ‘midterm’, las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, el partido en el poder cerró una inusual convención nacional republicana en Texas con la que buscan animar a sus bases para retener el control del legislativo.

«Por favor, levanten su mano derecha», instruyó el mandatario a sus seguidores, en un corto discurso de cierre de la jornada. «Le juro al mejor presidente en la historia de Estados Unidos, que nos ama tanto que ni puede respirar, que irán con mi familia (…) a votar el 3 de noviembre».

Este cierre maximalista hizo aún más explícito lo que las encuestas han anunciado por semanas: la probabilidad de una victoria demócrata en la Cámara Baja y una apretada contienda por el control del Senado (50/50, según el agregador de sondeos Decision Desk HQ).

El presidente de EE.UU., Donald Trump, durante su discurso en la Convención Nacional Republicana, en Dallas, Texas (EE.UU.). EFE/ EPA/ Albert Pena