Marta Belmonte se ha convertido en uno de los pilares de Sue�os de libertad, la serie de Antena 3 que se emite cada tarde. En ella interpreta a Marta de la Reina, un personaje que ahora mismo vive uno de sus momentos m�s tensos. Su historia con Fina (Alba Brunet) es de las que m�s conversaci�n generan entre los seguidores, y no es para menos: la pareja atraviesa una crisis marcada por la inseguridad que despierta Bianca (Carolina Rom�n) y por el choque que supone la herencia de Pelayo (Alejandro Albarrac�n).A todo esto se ha sumado otro frente: Marta quiere rechazar la presidencia de la fundaci�n sin destapar la verdad ante Do�a Clara (Marta Calv�), una decisi�n que complica a�n m�s la relaci�n y empuja a Fina hacia Bianca. Y mientras lidia con ese terremoto emocional, Marta intenta salvar Perfumer�as De la Reina desde el departamento de publicidad, chocando una y otra vez con los bloqueos constantes de Gabriel (Oriol Tarras�n), empe�ado en dinamitar cualquier avance.Hemos podido hablar con Marta Belmonte para que nos cuente c�mo consigue lidiar con su personaje con unas tramas tan complicadas que han convertido cada cap�tulo en una tormenta emocional que se mezcla con la presi�n profesional, los choques familiares y una trama amorosa que ha cautivado a la audiencia. Adem�s, descubrimos un poco m�s de la actriz barcelonesa y su faceta m�s personal.La primera complicaci�n en la trama de Marta de la Reina en la nueva temporada de Sue�os de libertad lleg� por la relaci�n entre Fina y Bianca, un tri�ngulo que ha descolocado a su personaje y que, seg�n Belmonte, abre un territorio emocional nuevo. "Marta intenta gestionarlo de una forma m�s adulta y madura, pero le cuesta mucho", admite. Lo inesperado la desarma: "Es algo a lo que nunca hab�a tenido que enfrentarse". Y, encima, la falta de claridad de Fina no ayuda: "Tampoco est� claro si ella se est� posicionando o aportando claridad. Fina tambi�n est� en una situaci�n delicada y nueva, y no est�n definidos los lugares de cada una. Eso alimenta la confusi�n". Un desconcierto que define el momento del personaje en la ficci�n de Antena 3: intenta sostener la relaci�n mientras todo se mueve bajo sus pies.A ese frente se ha sumado otro igual de delicado, la herencia de Pelayo y la fundaci�n que Do�a Clara quiere que presida. Belmonte explica que lo ha trabajado mano a mano con Alba Brunet, que interpreta a Fina, ya que "ambas debatimos mucho esto". Y es que la visi�n de Marta es pr�ctica: "Ella desvincula m�s el dinero de lo que supone la figura de Pelayo; cree que se puede hacer algo bueno con esa herencia, pero lo que la sorprende es la reacci�n de Fina. Para ella fue una sorpresa que se opusiera tan tajantemente, porque para Fina aceptar ese dinero era mantener presente la imagen de Pelayo y todo lo que hab�a hecho". Aun as�, Marta intenta entenderla, resumiendo la din�mica de la pareja en una frase: "Si para que Fina est� bien hay que rechazar la herencia, se rechaza"."La trama entre Marta y Fina es llamativa porque sigue habiendo poca representaci�n de romances que no sean entre hombre y mujer"En lo profesional, el personaje de Belmonte lidia con el caos habitual de Perfumer�as De la Reina. Ella y Andr�s intentan recuperar las ventas mientras Gabriel boicotea cualquier avance. La actriz lo explica reconociendo que "no s� exactamente qu� se est� emitiendo ahora, porque vamos a vueltas con Gabriel cada dos semanas". El primo es un generador de problemas: "Siempre se inventa algo para liarla y constantemente tenemos que arreglar el desaguisado". Pero la tensi�n es constante: "Tenemos varios ten con ten con �l: intenta desbancar cualquier propuesta, aunque perjudique a la empresa siendo �l el director". Y la pregunta que se hacen dentro y fuera de la serie es la misma: "�Qu� se hace con el se�or que ocupa ese puesto?". Un dilema moral y empresarial que a�ade presi�n a Marta en un momento en el que ya carga demasiado.No obstante, si hay algo que ha cautivado a los espectadores de Sue�os de libertad es la trama de Marta y Fina, que aporta una mirada distinta dentro de una serie ambientada en los a�os 50. Belmonte lo explica sin rodeos: "Es llamativa porque sigue habiendo poca representaci�n de romances que no sean entre hombre y mujer". Para ella, esta historia abre una ventana necesaria para que haya "otra diversidad en las formas de amarse, aunque sea algo antiqu�simo. Apoya otro tipo de amor, otra aventura, otra conquista amorosa distinta a la de Bego�a y Andr�s". Aunque sea en plena dictadura a�ade dificultad: "Nosotras estamos m�s acotadas por el contexto hist�rico y sociocultural. Es un romance con otras dificultades, y eso enriquece". Una trama que permite mostrar otra forma de amar sin caer en lo repetido.La historia de amor y Marta y Fina es una de las m�s seguidas de Sue�os de libertad.ATRESMEDIAEl p�blico lo ha recibido con entusiasmo y Belmonte lo nota cuando la gente se lo comenta por la calle: "Me dicen que les encanta la serie, que no se la pierden". Y destaca el m�rito de mantener a la audiencia en una diaria de 50 minutos en plena era de plataformas: "Me dicen: 'Me ten�is enganchad�sima'". Adem�s, hay espectadores para quienes la trama Marta-Fina tiene un impacto especial: "Hay una parte del p�blico a la que le toca especialmente esta trama de amor con una representaci�n distinta".Eso s�, construir la relaci�n entre Marta y Fina exigi� trabajo y sensibilidad: "La preparamos como cualquier otra relaci�n: trabajas qu� atrae del otro, qu� puntos en com�n hay, qu� qu�mica se construye...". Luego lleg� la parte hist�rica: "Hay que tener en cuenta las circunstancias, igual que Andr�s y Do�a Ana tienen en cuenta sus compromisos y matrimonios". Seg�n han ido pasando los episodios, la evoluci�n del personaje ha sido profunda: "Nosotras hemos pasado por muchas fases: no saber que pod�a desear a una mujer, negarlo, no tener que salir del armario... Todo eso ha moldeado c�mo hemos aprendido a querernos. El amor en s� no tiene ninguna diferencia con cualquier otro amor entre dos personas que se descubren y se desean".La relaci�n entre ambas tambi�n ha cambiado el lugar de Marta en la familia De la Reina. Belmonte recuerda que fue una etapa dura: "Mi relaci�n con la familia se volvi� m�s distante y cerrada. Al descubrirse el romance y su identidad, Marta se vio expuesta de forma radical y eso gener� muchos problemas". Pero el paso del tiempo ha hecho su trabajo: "Ahora eso ha hecho que la familia y ella se unan m�s". La evoluci�n con Dami�n (Nancho Novo) es un ejemplo: "Mi relaci�n con Dami�n ha cambiado para bien despu�s de mucho sufrimiento. Ahora hay apoyo, hay una aceptaci�n que en los primeros 50 cap�tulos era impensable". Y a�ade una reflexi�n que encaja con el personaje: "A toro pasado, creo que ninguno se sorprende. Si mirasen atr�s dir�an: 'Claro, ten�a que ser as�'"."Este personaje y esta serie me han dado una estabilidad laboral que nunca hab�a tenido"Personalmente, el personaje de Marta le ha aportado a Belmonte una gran tranquilidad por tener trabajo en una ficci�n diaria y aprendizaje por todo lo que ha vivido: "Este personaje y esta serie me han dado una estabilidad laboral que nunca hab�a tenido. Jam�s hab�a trabajado dos a�os y medio seguidos. Me ha dado estabilidad econ�mica y emocional". Tambi�n le ha proporcionado la experiencia de acompa�ar tanto tiempo a un personaje porque "descubres cosas a posteriori y te sorprendes". Belmonte siente que ha crecido: "He aprendido a gestionarme como actriz y como persona en el trabajo: a proponer, resolver, equivocarme, investigar...". Y tambi�n a sobrevivir al ritmo de una diaria. "A trampear cuando toca, porque las diarias lo requieren", reconoce entre risas.Y es que el rodaje de una serie diaria es una prueba constante: "Es una locura. Tiene una exigencia f�sica y personal muy alta. Las jornadas empiezan muy pronto y cuando llegas a casa tienes que estudiar lo del d�a siguiente". La vida personal se reduce:. "Todo lo que a�adas -ver a un amigo, pareja, gimnasio- hay que rascarlo". Y el equilibrio es fr�gil: "Hay que compensar para que la serie no te sobrepase, pero lo ocupa casi todo". Lo compara con un reto deportivo: "Es absorbente, como prepararse para unas olimpiadas".No obstante, el vestuario es clave en su transformaci�n: "Me gusta el juego, el transformismo". Al principio hubo debate sobre si Marta deb�a llevar pantalones: "Se decidi� que no, por el contexto de Toledo en 1958". Aunque al principio le molest�: "Me dio rabia, pero ahora me parece fant�stico: no necesita pantalones para 'llevar los pantalones'. Soy el personaje m�s extremo con un toque m�s antiguo y vintage". Y confiesa una an�cdota: "Alguna vez he intentado improvisar algo de Marta fuera de plat� y sin la ropa no me sal�a la voz", recuerda ri�ndose.Belmonte comenta que intenta que otros proyectos profesionales no coincidan con la vor�gine de la serie: "Hay algunos de teatro que quiz� vuelvan, pero intentar� que no coincidan". Y para desconectar, busca refugios sencillos: "Me gusta el bricolaje. El a�o pasado hice una reforma en casa y la disfrut� hasta que dej� de ser compatible con nada de mi vida. Tambi�n intento quedar con amigas para cenar, pero el gimnasio es una batalla perdida, lo intento, pero no consigo el h�bito". Otra afici�n relegada ha sido la lectura: "Leo muy poco desde que estoy en la serie, salvo guiones. Encima, ahora tengo que usar gafas, algo que me repatea". Al final, admite que "solo me dedico a mis plantas y a mi patio. Cositas de casa".