Correr la millaEl documento es un buen baremo ideol�gico, pero no mide tanto el sesgo de los tertulianos como el del propio GobiernoEl ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.EFEActualizado Jueves,

septiembre

23:02Audio generado con IANo s� a qu� viene tanto pesimismo. El informe de Interior sobre los tertulianos demuestra en primer lugar que se le ha buscado una salida al excedente de fracaso escolar que produce Espa�a. Nos pregunt�bamos d�nde se emplear�an todos los que, seg�n PISA, no sabr�an seguirle el hilo a un libro del Barco de Vapor. Parece que se les ha encontrado un hueco en los ministerios y hay que felicitarse de que el Estado haga una labor social tan ingrata que en ning�n caso podr�a recaer sobre la iniciativa privada.Las fichitas han excitado la vanidad de la profesi�n y los informadores agraciados comparten la suya con una fingida indignaci�n que apenas puede camuflar su alivio. El periodista al fin ha comprendido que nada le prestigia tanto como que se constate que tiene la atenci�n del poder. Si adem�s la atenci�n viene acompa�ada de alg�n insulto, el reconocimiento es extasiante. Hace no tanto que el feedback provocaba pavor, lo que ahora aterra es el silencio o, a�n m�s, la cortes�a.Hay otras se�ales positivas en el minucioso cat�logo de Marlaska. Demuestra que cuando el Gobierno quiere, puede. De manera que si m�s 40 d�as despu�s del asalto a la frontera de Ceuta a�n no ha filiado a los inmigrantes que vagan a la deriva por la ciudad no es por negligencia sino por prioridad.El documento es un buen baremo ideol�gico, pero no mide tanto el sesgo de los tertulianos como el del propio Gobierno. Se advierte que este ejecutivo considera que un mil�metro a la derecha de Pedro S�nchez comienza el abismo por el que un opinador se despe�a hacia posiciones reaccionarias. Lo que delata la ideolog�a de un periodista no es si cree o no en el libre mercado, qu� tipo de fiscalidad propone o si revisar�a el Concordato, sino su grado de apoyo al Ejecutivo y, con obsesiva recurrencia, a la Ley de Amnist�a.Tras la publicaci�n -una primicia de Alejandro Requeijo en El Confidencial- del tocho, surgi� de las entra�as de la naci�n un clamor de alarma. Afortunadamente el ministro del Interior fue muy �gil para tranquilizar a los que tanto se preocupan por que Interior disponga de la clasificaci�n ideol�gica de casi 300 ciudadanos. Dice Marlaska que se trata �nicamente de un documento de trabajo. Menos mal.