Luc�a de Mingo Rodr�guez MadridActualizado Viernes,

septiembre

02:24Lejos de la industria farmac�utica, millones de microbios marinos producen sustancias �nicas que podr�an convertirse en la clave para combatir enfermedades y descubrir tratamientos hasta ahora inimaginables. En ello han estado trabajando desde el proyecto Marbles, financiado por la Uni�n Europea con 7.5 millones de euros a trav�s del programa Horizonte 2020. Con una duraci�n de cinco a�os, esta iniciativa se dise�� para abordar estos retos mundiales mediante la identificaci�n de soluciones microbianas naturales procedentes del medio marino que puedan ayudar a prevenir enfermedades y contribuir potencialmente a futuras aplicaciones sanitarias, adem�s de evaluar su potencial comercial.A pesar de los esperanzadores hallazgos del proyecto, los cient�ficos solo han explorado una �nfima parte de la diversidad microbiana mundial. As� lo confirma Mariana Avalos Garc�a, directora del proyecto Marbles: "Los entornos marinos son especialmente prometedores porque los organismos han desarrollado formas �nicas de sobrevivir a la competencia intensa, las enfermedades y el estr�s ambiental". En este sentido, a�ade que, al hacerlo, "a menudo producen compuestos novedosos para protegerse que no se parecen a nada de lo que se pueda encontrar en tierra".Ese fue el motivo que impulso al equipo de cara a aprovechar esta biodiversidad marina, en gran parte sin explotar, como fuente de nuevos compuestos para combatir enfermedades y de microbios beneficiosos. El potencial de las esponjas marinasM�s en concreto, decidieron centrarse en las esponjas marinas, que resultan especialmente interesantes porque albergan comunidades microbianas extremadamente diversas, conocidas por producir numerosos productos naturales. Se eligieron las microalgas y los peces por su relevancia directa para la acuicultura y la producci�n sostenible de cultivos alimentarios.En palabras de Gilles van Wezel, coordinador del proyecto, "tradicionalmente, el control de enfermedades en la acuicultura y la agricultura ha dependido en gran medida de los antibi�ticos, los plaguicidas qu�micos y otros tratamientos sint�ticos". De hecho, prosigue, "aunque a menudo son eficaces, estos m�todos pueden contribuir a la resistencia a los antimicrobianos, a la contaminaci�n medioambiental y a los impactos en organismos no objetivos".M�s de 1.200 cepas bajo estudio, 8.000 extractos y 160.000 ensayos biol�gicosEl proyecto apost� adem�s por una estrategia que busca reducir el impacto sobre los ecosistemas marinos. En lugar de depender de la extracci�n de grandes cantidades de organismos como esponjas o peces, los investigadores trabajaron con los microorganismos asociados a ellos y trataron de producir los compuestos mediante cultivos y procesos de fermentaci�n.Esta metodolog�a pretende aprovechar el potencial de la biodiversidad sin poner en riesgo los organismos que la albergan. La idea es identificar y cultivar los microbios capaces de producir sustancias de inter�s, dejando que los ecosistemas naturales contin�en desarroll�ndose.Los resultados obtenidos durante el proyecto reflejan la magnitud del trabajo. El equipo analiz� m�s de 1.200 cepas microbianas, gener� m�s de 8.000 extractos y realiz� m�s de 160.000 ensayos biol�gicos. Las pruebas estuvieron dirigidas, entre otros objetivos, a encontrar actividad frente a pat�genos relacionados con la acuicultura y la salud humana.Para gestionar este volumen de informaci�n, se recurri� tambi�n a herramientas inform�ticas de software capaces de ayudar a seleccionar los extractos con caracter�sticas m�s prometedoras y detectar compuestos que presentaban una actividad especialmente potente y selectiva frente a determinados pat�genos. Seg�n confirma Garc�a, "una analog�a sencilla es que los microbios ya tienen una biblioteca llena de libros, pero la mayor�a de ellos est�n bajo llave. Encontrar un escritor es como encontrar la llave que abre libros que antes no se hab�an le�do, lo que permite a los cient�ficos descubrir mol�culas �tiles que, de otro modo, permanecer�an ocultas". Del descubrimiento a la producci�nAlgunos de los compuestos identificados han avanzado hacia una nueva etapa: el aumento de la escala de producci�n. El objetivo es comprobar si pueden obtenerse de manera sostenible en cantidades suficientes para continuar con los ensayos biol�gicos. De hecho, Garc�a garantiza que para varios de ellos "hemos iniciado el proceso de ampliaci�n de la escala de producci�n con el fin de determinar si pueden producirse de forma sostenible para realizar m�s ensayos biol�gicos".El proyecto plantea as� una estrategia que conecta la conservaci�n de la biodiversidad con la b�squeda de nuevas aplicaciones farmacol�gicas. En lugar de considerar los ecosistemas marinos �nicamente como una fuente de organismos que pueden ser recolectados, la investigaci�n pone el foco en los microorganismos y en las capacidades qu�micas que pueden desarrollarse mediante su cultivo.Por su parte, Van Wezell sostiene que "la biodiversidad tiene un enorme potencial para el desarrollo de nuevos medicamentos". De hecho, confirma que la idea detr�s de Marbles era buscar compuestos con potencial, de una forma que preservara precisamente la biodiversidad de la que se extraen. "As�, no se extraen esponjas del oc�ano, sino que se localizan los microbios y las bacterias que contienen, se extraen y se dejan las esponjas para que sigan creciendo", corrobora.