Brasil amaneció este jueves con una operación policial añadiendo intrigas a la campaña electoral. La Policía Federal sacó a sus agentes a la calle para investigar si se usó dinero público para financiar la película Dark horse, un polémico filme biográfico sobre el expresidente Jair Bolsonaro de factura hollywoodiense impulsado por su familia. La posible financiación irregular del filme es el principal dolor de cabeza de la campaña de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente, que en las últimas encuestas aparece empatado con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la carrera electoral. Los brasileños van a las urnas el 4 de octubre. La policía se fijó especialmente en dos personas: por un lado, el diputado bolsonarista Mário Frias, un antiguo actor de telenovelas que fue secretario de Cultura en el Gobierno de Bolsonaro padre. Él supuestamente aportó a la película dos millones de reales (400.000 dólares) a través de enmiendas parlamentarias (partidas que los congresistas pueden destinar a los proyectos que consideren prioritarios). También se investiga a la productora de la película, Karina Gama, dueña de un instituto dedicado a proyectos sociales que presuntamente sirvió como tapadera.La policía aseguró que las investigaciones apuntan a la existencia de una “organización criminal formada por agentes públicos y privados” que desviaba el dinero público a través de empresas subcontratadas de forma irregular, sin que se comprobasen los servicios teóricamente contratados. Según la corporación, se movieron “cientos de millones” entre las empresas que integran el esquema. Los agentes realizaron registros en 49 direcciones en Río de Janeiro, São Paulo, Ceará y el Distrito Federal, y aunque no había ninguna orden de detención, el juez del Tribunal Supremo que autorizó la operación policial, Flávio Dino, prohibió que Frias deje el país o que tenga contacto con otros investigados.En uno de los registros, la policía confiscó siete armas que estaban a nombre del parlamentario bolsonarista. Según la policía, podrían haberse cometido delitos de peculado (hurto de fondos públicos), falsedad documental, lavado de dinero, pertenencia a organización criminal y delitos de licitación.No es la primera vez que surgen dudas sobre la financiación de la película sobre el patriarca de la ultraderecha brasileña, ahora preso cumpliendo una pena de 27 años de cárcel por golpismo. En junio, otra operación policial inició una investigación para aclarar si se usó un contrato con el Ayuntamiento de São Paulo que en principio pretendía ofrecer WiFi a barriadas pobres para desviar 108 millones de reales (unos 21 millones de dólares) para la película.No obstante, el tema más espinoso es el vínculo del filme con Daniel Vorcaro, el banquero dueño del Banco Master, ahora preso por haber sido el artífice del mayor fraude bancario de la historia de Brasil. Flávio Bolsonaro, aun sabiendo que ya estaba acorralado por la Justicia por haber creado un agujero monumental, en parte con fondos públicos, le pidió 24 millones de dólares para financiar la película. Meses atrás, ese episodio llegó a dañar notablemente la imagen pública del candidato, aunque su popularidad se ha ido recuperando poco a poco.Este jueves, después de que se conociera esta nueva operación policial, volvió a negar cualquier irregularidad: “No hay absolutamente nada incorrecto con esa película, no hay un céntimo de dinero público, ya me he cansado de decirlo, pueden mirarlo de arriba abajo, de adelante hacia detrás, de un lado al otro, que no encontrarán nada”. También acusó al juez Dino de buscar interferir en el proceso electoral. “El único fundamento es político”, criticó Bolsonaro hijo durante un acto de campaña.Cuando en mayo se supo que la película, con Jim Caviezel, el Jesucristo de La Pasión de Cristo, tenía detrás un presupuesto millonario, incluso superior a muchas películas oscarizadas, en seguida surgieron dudas sobre el verdadero destino de esos millones. La policía sospecha que parte del dinero se usó, en realidad, para pagar los gastos del exdiputado Eduardo Bolsonaro en Estados Unidos, a donde se mudó para hacer lobby ante el Gobierno de Donald Trump. También hay sospechas sobre el posible uso de esos fondos en la campaña de su hermano Flávio, aunque de momento no ha surgido ninguna prueba en ese sentido. De momento, la película, que estaba pensada para estrenarse a tiempo para la contienda electoral y caldear el ambiente, aún no tiene fecha para llegar a los cines.
La policía investiga si los Bolsonaro usaron dinero público para pagar la película sobre el expresidente
El candidato a la presidencia Flávio Bolsonaro niega irregularidades y acusa a la Justicia de intentar interferir en la campaña electoral











