La compra de la filial argentina de Telefónica por parte de Telecom, autorizada por el gobierno de Javier Milei en junio pasado, avanzó un paso más y ha quedado cerca de completarse. La Autoridad Nacional de la Competencia del país sudamericano aprobó a Metrotel como comprador de los seis millones de usuarios de telefonía móvil y alrededor de 211.400 clientes de internet fija que Telecom debía ceder para concretar la adquisición sin asumir una posición dominante en el mercado.La noticia se enmarca en una disputa política que lleva más de un año. En febrero de 2025, Telefónica vendió su filial Telefónica Móviles Argentina (Movistar) por 1.245 millones de dólares a la firma Telecom, cuyos accionistas mayoritarios son el Grupo Clarín, de capitales locales, y Fintech, del mexicano David Martínez. Pero el Gobierno de Milei suspendió preventivamente la operación porque, sostuvo, “la fusión de ambas compañías incrementaría en forma significativa su participación en el mercado”, concentrando el 61% de la telefonía móvil, el 69% de la telefonía fija y hasta el 80% del servicio de internet residencial en algunas zonas del país.Finalmente, en junio pasado la compra fue autorizada por el Gobierno, que sin embargo la condicionó a una “desinversión” por parte de Telecom. Según se explicó, entre otras cosas existía el riesgo de que la operación creara un “duopolio en servicios de comunicaciones móviles” al reducir a dos los operadores de red móvil independientes del país. En un comunicado, la Autoridad Nacional de la Competencia detalló que, antes de la operación, el mercado nacional tenía tres jugadores: AMX (Claro, 41,8%), Telecom (Personal, 33,8%) y Telefónica (Movistar, 24,4%). Con la concentración, el operador resultante alcanzaría el 58% del mercado y AMX (Claro) quedaría con el 42%.Ahora Metrotel, una firma virtualmente desconocida para los usuarios residenciales argentinos, se suma como el tercer actor en juego. Si bien no se ha publicado una resolución al respecto ni las firmas han hecho declaraciones, la información fue publicada en el diario LA NACIÓN y ratificada a EL PAÍS por fuentes al tanto de la negociación.Hasta ahora Metrotel estuvo enfocada en el mercado corporativo y en la prestación de servicios mayoristas a través de su red de fibra óptica. Los accionistas de Metrotel son dos reconocidos fondos internacionales: Riverwood Capital, que tiene el 55% del paquete accionario, y Blackstone, que detenta el 45% restante, según un informe de la calificadora Moody’s fechado en noviembre de 2024. Ambos compraron la totalidad de la empresa en 2017 por 190 millones de dólares a Sociedad Comercial del Plata (SCP).Telecom y Metrotel iniciarán ahora una negociación por el precio de la cesión. Si bien el proceso no tiene un plazo determinado, se presume que ya existe un grado de acuerdo porque fue Telecom la que propuso a Metrotel como candidato para adquirir sus clientes. Una vez que ambas firmas concreten el entendimiento, deberán presentar el acuerdo definitivo ante las autoridades. La desinversión de los activos debe completarse en un plazo de 18 meses y, según precisaron fuentes oficiales, será fiscalizada por “un agente de monitoreo independiente, en tándem con la Secretaría de Concentraciones Económicas”.El mar de fondo es la pelea que Milei mantiene con el Grupo Clarín, editor del diario Clarín, el de mayor circulación del país, además de la señal de noticias 24 horas TN, el Canal 13 de televisión y radio Mitre. Aún hoy, Milei mantiene en lo alto de su perfil de X un tuit fijado que tituló “Clarín: la gran estafa”, en el que promete que no dejará que ese multimedio siga expandiéndose en el universo de las telecomunicaciones argentinas y acusa a sus periodistas “de hostigar con mentiras al Gobierno simplemente porque dijimos que íbamos a defender a los argentinos del abuso de la posición dominante”. Sin embargo, lo que se comprometió a evitar ya fue autorizado por su propio Gobierno y el camino administrativo avanza con cada uno de los pasos previstos.La venta de su negocio en Argentina en febrero de 2025 fue la primera operación corporativa que rubricó Telefónica desde que en enero de ese año Marc Murtra asumiese la presidencia de la compañía, en sustitución de José María Álvarez-Pallete. Según aseguraron fuentes internas en el momento de la compra, el gigante español de las telecomunicaciones, que estaba presente en Argentina desde 1990, cuando el Gobierno del peronista Carlos Menem (1989-1999) privatizó la estatal Entel, había decidido retirarse del país ya varios años antes y evitado hacer inversiones en vistas de ese horizonte.
Telecom se desprende de seis millones de clientes para completar la compra de la filial argentina de Telefónica
La compañía avanzará con la desinversión que le exigió la Autoridad Nacional de Competencia y venderá parte de su cartera a Metrotel









