NoticiaLas familias del sector abandonan sus viviendas cada noche por temor a que una edificación de seis pisos, afectada por el terremoto del 10 de agosto.Mientras esperan una intervención, los vecinos han tenido que pagar arriendos o buscar dónde dormir para alejarse del peligro. Foto: Daniel López - EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.09.2026 14:16 Actualizado: 10.09.2026 14:16

Desde hace un mes, cuando el terremoto de magnitud 7.4 sacudió al Chocó, un edificio de seis pisos ubicado en el sector Las Dalias, del barrio El Jardín de Quibdó, quedó con daños estructurales visibles. Las autoridades lo catalogaron como una construcción en riesgo de colapso y ordenaron su demolición. Sin embargo, un mes después, la estructura sigue en pie, y las familias que viven alrededor —incluidas varias cuyas casas no sufrieron ningún daño— han tenido que abandonar sus viviendas cada noche por temor a que el edificio se desplome sobre ellas. LEA TAMBIÉN "Estamos preocupados por este edificio, que en cualquier momento se puede caer, y no tenemos esperanzas de que la gente nos avise con tres días de anticipación para poder salir. La mayoría de nosotros estamos nerviosos y angustiados", relató Anuncia Rivas de Valencia, habitante del sector, quien vive frente a la edificación. Según contó, el terremoto la sorprendió dentro de su casa, y desde entonces no ha podido conciliar el sueño con tranquilidad. "Estoy muy nerviosa y casi no duermo. Muchos de nosotros estamos durmiendo fuera de la casa, en otras partes, por el temor, por el nervio, por todo", agregó.Un mes después del terremoto, sigue en pie edificio de seis pisos que amenaza a familias de Quibdó. Foto:Daniel López - EL TIEMPORivas de Valencia aseguró que, hasta el momento, no existe una fecha concreta para la demolición. "Todavía no hay nada concreto entre la Alcaldía y nosotros. Estamos pendientes para evacuar a la hora que ellos nos digan", afirmó, y señaló que prefiere no denunciar con más fuerza por temor a represalias: "Muchas veces uno habla y lo amenazan, así uno tenga la razón y sus derechos de reclamar".El testimonio se repite entre los vecinos. Ascensión Palacios Bermúdez, quien vive con su esposa y sus dos hijos, explicó que su vivienda no sufrió daños por el terremoto, pero que igual se ha visto obligado a pagar arriendo en otro lugar para poder dormir tranquilo. "El riesgo que corremos es que en cualquier momento el edificio se desplome y nos atrape, porque esto no avisa. Estamos pagando arriendo, buscando otros lugares, teniendo casa propia", dijo.Según Palacios Bermúdez, la Alcaldía anunció hace un mes que tomaría medidas, pero hasta ahora no se ha concretado ninguna acción. "De día venimos a la casa y le damos una vuelta; en la noche nos vamos a dormir a otro lugar. Así estamos todos los vecinos que vivimos alrededor del edificio", relató. LEA TAMBIÉN La infraestructura constituye una amenaza para los habitantes de la zona. Foto:Daniel López - EL TIEMPOMaría Ulda Lloreda, otra residente del sector, contó que su casa tampoco resultó afectada por el sismo, pero que las viviendas ubicadas justo detrás del edificio sí presentan fisuras. "Hay unas grietas pequeñas que uno cree que no es nada, pero ahí está el peligro. Todos estamos fuera de las casas, porque estamos justo debajo del edificio y en cualquier momento puede caer", explicó, mientras señalaba las construcciones vecinas, hoy desocupadas. Según Lloreda, algunos vecinos han sido informados de que se demolerían solo tres de los seis pisos del edificio, una alternativa que no la tranquiliza. "¿Cuál es la seguridad que nos dan si demuelen tres pisos? El edificio ya tiene grietas visibles por fuera; uno no sabe cómo estará por dentro. Lo que queremos es que nos den garantías: que nos digan qué pasa si el edificio se cae y nuestra casa se ve afectada. ¿Quién responde?", cuestionó.María Ulda Lloreda, residente del sector. Foto:Daniel López - EL TIEMPOLa Alcaldía dice que trabaja "articuladamente" en la demoliciónConsultado por EL TIEMPO, Yan Carlos Blandón Arango, secretario de Planeación de Quibdó, aseguró que la Administración municipal trabaja de manera articulada con las entidades competentes y donantes privados para adelantar la demolición del edificio lo más pronto posible. Sin embargo, enfatizó en que se requieren mayores capacidades técnicas en maquinaria para poder avanzar y pidió apoyo del sector privado porque al igual que este edificio, varias otras infraestructuras de la ciudad deben ser demolidas.Mientras tanto, la incertidumbre se mantiene en Las Dalias. Cada tarde, varias familias recogen lo esencial y se marchan a dormir a otras viviendas, mientras esperan medidas que, según ellas, ya deberían haberse tomado hace semanas.La estructura del barrio El Jardín fue catalogada por las autoridades como de riesgo de colapso. Foto:Daniel López - EL TIEMPOEsta escena no es exclusiva de Quibdó. Un mes después del terremoto que sacudió al país, la misma incertidumbre —edificaciones dañadas sin fecha de demolición, familias desplazadas de facto de sus propias casas y promesas de las autoridades que tardan en concretarse— se repite en otros municipios y barrios afectados por el sismo, donde cientos de personas conviven todavía con la posibilidad de perderlo todo bajo los escombros de una estructura que nadie termina de derribar.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.