NoticiaDesde el colapso de las Torres Gemelas, más de 9.400 personas han fallecido por enfermedades relacionadas con la exposición a la denominada Zona Cero.Memorial a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en Nueva York, Estados Unidos. Foto: AFP10.09.2026 14:11 Actualizado: 10.09.2026 14:11

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció este martes la publicación de miles de documentos que, según afirmó, revelan que las autoridades no informaron completamente sobre la toxicidad del aire tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Las nuevas revelaciones se producen en vísperas del 25.º aniversario de los ataques que dejaron 2.977 muertos en Estados Unidos, la mayoría como consecuencia del colapso de las Torres Gemelas en el Bajo Manhattan.Desde entonces, más de 9.400 personas han fallecido por enfermedades relacionadas con la exposición a la denominada Zona Cero, según datos de un programa federal de seguimiento médico. Esta cifra representa más del triple de las víctimas que fallecieron ese día."Son documentos que muestran lo que la ciudad sabía sobre el aire tóxico alrededor de la Zona Cero, cuándo lo supo y cómo actuó para limitar su responsabilidad", afirmó Mamdani durante una rueda de prensa.El material divulgado comprende más de 170.000 páginas relacionadas con la calidad del aire, problemas de salud pública y la respuesta de las autoridades municipales tras los atentados.La publicación forma parte de un acuerdo alcanzado con 9/11 Health Watch, una organización que representa a víctimas y afectados del 11-S y que emprendió acciones legales para forzar la divulgación de los archivos.Según el director del grupo, Benjamin Chevat, los documentos muestran que distintas administraciones municipales ocultaron información sobre los riesgos para la salud derivados de la exposición a sustancias tóxicas liberadas tras el derrumbe del World Trade Center."Durante 25 años, cuatro diferentes administraciones municipales ocultaron al público, al Congreso de Estados Unidos y al Ayuntamiento documentos que mostraban lo que la ciudad sabía realmente sobre el peligro de los químicos tóxicos en el Bajo Manhattan y el oeste de Brooklyn", sostuvo Chevat en un comunicado.El activista aseguró además que, mientras se mantenía esa información fuera del alcance del público, las autoridades seguían transmitiendo el mensaje de que el aire era "seguro y aceptable".No obstante, Mamdani evitó señalar a los responsables de ese presunto ocultamiento, aunque aseguró que el caso involucra a numerosas personas en quienes los neoyorquinos depositaron su confianza."La gente se enfermó porque los líderes en los que confiaban mintieron y les dijeron que era seguro respirar aire tóxico", afirmó.Las acusaciones apuntan específicamente a dos exalcaldes de Nueva York: Rudy Giuliani, quien dirigía la ciudad durante los atentados, y Michael Bloomberg, que gobernó entre 2002 y 2013.Entre los documentos también aparecen comunicaciones relacionadas con las advertencias que hizo el entonces congresista Jerry Nadler durante la administración Bloomberg sobre la calidad del aire que respiraban los residentes del Bajo Manhattan en los meses posteriores a los atentados.Estrés postraumático, depresión y trastornos respiratorios: la secuela mortal de ese díaEl Departamento de Salud de Nueva York destacó este jueves los más de 20 años de investigación realizados por el Registro de Salud del World Trade Center (WTC) para analizar los efectos a largo plazo de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Se trata de uno de los estudios de seguimiento de mayor trayectoria en el mundo tras una de las peores catástrofes de la historia reciente.El registro cuenta con más de 71.000 personas inscritas que se encontraban en la zona de los ataques o participaron en las labores de respuesta y recuperación. "Ha sido esencial para comprender los efectos a largo plazo sobre la salud y para asegurar que las personas que estuvieron expuestas sigan siendo atendidas, escuchadas, apoyadas y nunca olvidadas", señaló el comisionado de Salud de la ciudad de Nueva York, Alister F. Martin.Según el organismo, las investigaciones han permitido identificar enfermedades físicas asociadas con la exposición a los escombros del World Trade Center, entre ellas el asma, otros trastornos respiratorios, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y distintos tipos de cáncer.Asimismo, el registro ha documentado problemas de salud mental como el trastorno por estrés postraumático (TEPT) y la depresión, además de afecciones emergentes como enfermedades autoinmunes, pérdida auditiva y deterioro cognitivo.Los estudios muestran que el TEPT sigue siendo una de las secuelas más comunes entre los afectados. Casi el 20 % de los adultos inscritos en el registro han experimentado síntomas de este trastorno, una proporción cuatro veces superior a la observada en la población general.La investigación también concluyó que quienes vivieron directamente los atentados durante su infancia tienen el doble de probabilidades de desarrollar asma en comparación con el resto de los habitantes del estado de Nueva York, además de presentar un mayor riesgo de sufrir depresión.Desde su creación en noviembre de 2001, el Registro de Salud del World Trade Center ha dado seguimiento a las condiciones médicas relacionadas con la exposición a la nube de polvo generada tras el colapso de las Torres Gemelas.Entre las enfermedades detectadas figuran el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la fibrosis pulmonar, la sarcoidosis, diversas enfermedades autoinmunes, trastornos cardiovasculares, cáncer y pérdida auditiva.Uno de los hallazgos más recientes apunta al aumento del deterioro cognitivo entre las personas expuestas. Diversos estudios han encontrado una relación significativa entre la exposición al polvo del 11-S y este tipo de problemas, mientras que una investigación del propio registro reveló que la confusión y la pérdida de memoria afectan a más de uno de cada cinco participantes.De cara al futuro, los investigadores centrarán sus esfuerzos en el estudio del envejecimiento y la cognición, la preparación ante emergencias, las consecuencias de enfrentar múltiples eventos traumáticos y el seguimiento de quienes eran niños cuando ocurrieron los atentados y hoy son adultos.Redacción Internacional - EL TIEMPOCon información de EFE Y AFP* Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.