Javier Milei hizo de las redes sociales una extensión de su identidad política. Allí instaló consignas, confrontó adversarios y construyó una comunidad capaz de amplificar cada intervención. Pero una serie de respuestas virales convirtió ese territorio favorable en escenario de una burla: fotos de comida comenzaron a reunir más “me gusta” que sus publicaciones.

El mecanismo es conocido como “ratio”. Ocurre cuando una respuesta obtiene más interacciones que el mensaje original. El 21 de agosto, Milei celebró un anuncio de Luis Caputo sobre la adjudicación de rutas nacionales con sus habituales siglas: “TMAP! MAGA! VLLC!”. El posteo rondó los 2 mil likes. Debajo, un usuario subió una imagen de salamines y lanzó el desafío. Consiguió unos 9 mil.

La secuencia continuó cuando el Presidente replicó una mención de The Economist sobre su gestión y agregó la frase “fenómeno barrial”. Un usuario respondió con la fotografía de un maní y anticipó que superaría al mensaje presidencial. La apuesta llegó a 19 mil adhesiones, frente a unas 2 mil del posteo original. Después apareció un pastel de papas. La respuesta fue publicada debajo de una imagen del shopping Soleil que Milei utilizó para hablar de una supuesta recuperación del consumo. El plato acumuló cerca de 16 mil likes; el mensaje presidencial, alrededor de 9 mil.