Cali (Colombia) (EFE).- A las 7:34 de la mañana de este jueves, cuando se cumplía exactamente un mes del terremoto que sacudió al centro y suroeste de Colombia, las campanas de todas las iglesias en la ciudad de Cali comenzaron a sonar.

Durante 90 segundos, los templos repicaron sus campanarios en memoria de las 154 personas que murieron en la tragedia en esa ciudad, capital del departamento del Valle del Cauca, así como de las 331 en total que fallecieron en todo el país.

El sonido se extendió por distintos barrios mientras, en las calles, los vehículos detuvieron por un instante su marcha y sus bocinas se sumaron al homenaje.

Una ceremonia en memoria de las víctimas

En la parroquia María Inmaculada, en el barrio Capri, las lágrimas aparecieron entre quienes acudieron a la ceremonia, que estuvo acompañada del vuelo de 154 globos blancos y rosas blancas como símbolo de memoria.