Noticia Exclusivo suscriptores Personas reaccionan durante la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros de una edificación colapsada tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país, este lunes en Cali. Foto: EFEPERIODISTA09.09.2026 19:25 Actualizado: 09.09.2026 19:25
Hoy, cuando el reloj marque las 7:34 de la mañana, la ciudad se paralizará para honrar la memoria de las 154 víctimas que hace un mes dejó el terremoto en la capital del Valle del Cauca. Será una jornada organizada por la Alcaldía, en la que también sonarán por 90 segundos las campanas de las iglesias que aún pueden abrir sus puertas y se adelantarán actos especiales, que incluyen la presentación del balance de las acciones realizadas por el sector público y privado durante las etapas de rescate, recuperación y reconstrucción de la ciudad. Brigada de socorristas mexicanos Los Topos Aztecas en Cali tras el terremoto. Foto:EFE“Queremos que se sienta la voz de Cali, que se sienta que los caleños estamos todos unidos, que Cali somos todos y que esta herida la vamos a sanar juntos”, explicó el alcalde Alejandro Eder. También se tiene programado un homenaje especial a las personas que perdieron la vida en el sismo y una velatón. LEA TAMBIÉN Renacer con esperanzaPatricia Collazos es una empresaria independiente que sabe cómo ingeniárselas para luchar y sacar adelante sus proyectos. Al igual que muchos emprendedores, sabe que no es un camino fácil, pues a veces se gana, otras se pierde, y en algunos casos se debe empezar desde cero. Precisamente, este espíritu de lucha y resiliencia la llevó, junto a su esposo y su hijo e hija, a tener la suficiente ‘piel de rinoceronte’ para superar las adversidades y retomar de nuevo sus vidas, debido a que salieron ilesos del terremoto del 10 de agosto. “En estos momentos estoy en un cuarto donde mi mamá, que vive en El Refugio (sur), era el cuarto de los ‘reblujos’, con mi esposo, mis hijos y mi gata. Estamos cerca del sector de Cuarto de Legua que también está afectado, y hay mucha incertidumbre, porque Gestión del Riesgo pone unos stickers de ‘no habitable’, pero nadie te dice dónde estás viviendo, si tienes empleo, salud… nadie se preocupa por eso”, cuenta Collazos, quien destaca la solidaridad de muchas personas que se reúnen en el parque del barrio para compartir alimentos y elementos básicos con los damnificados. Las primeras noches fueron claves para el rescate de sobrevivientes. Foto:Cuerpo de Bomberos de BogotáPor momentos reflexiona, y junto a su esposo trata de crear la mejor estrategia para retomar sus vidas y salir adelante, pero el día a día de tener su vivienda propia en estado inhabitable y sus respectivos gastos, hace que el esfuerzo tenga que ser más grande. Y aunque están censados y desde la Alcaldía les prometieron ayudas económicas, hasta el momento no las han recibido.De su apartamento afectado por el movimiento telúrico, ubicado en la unidad Alcalá, solo pudo rescatar algunas mudas de ropa y elementos ligeros, debido al estado de la infraestructura. “No todo el mundo está alquilando: el sector más golpeado es el de los estratos 4 y 5, que son personas que trabajan o están estudiando y hay mucho pensionado. Algunos somos freelance, que trabajamos de manera independiente y pues con esto se paran las cosas. Entonces, muchos estamos con dudas sobre cómo vamos a hacer para generar ingresos, porque si bien tenemos un seguro, todavía no ha dado respuesta. Entonces hay que pagar la administración y tienes que pagar donde estás viviendo”, comenta Collazos.En su mente aún conserva intacto el momento de tragedia y tensión por el fuerte movimiento telúrico. Sintió que por poco lo pierde todo: “Me estaba terminando de arreglar. Mi niña estaba reclamando un medicamento en la avenida Roosevelt, al lado de la clínica, en Cruz Verde (donde colapsó el techo de esa droguería) y mi hijo estaba en el sector de La Luna, pues acababa de entrenar natación. Cuando empezó el temblor suave íbamos a salir de la casa. Cuando ya comienza tan fuerte y empieza a crujir, vimos cómo se iba soltando todo, cómo los vidrios iban sonando y el movimiento era tan fuerte que no dejaba caminar. Escuchar a la gente cómo gritaba, las sirenas, se dispararon las alarmas... fue un caos”, recuerda Collazos, cuyo apartamento es vecino de varias edificaciones que se derrumbaron, como el Cantabria. Cuenta que el alma le volvió al cuerpo cuando se reencontró con sus hijos, que a pesar de haber estado en zonas donde se derrumbaron edificios, lograron salir ilesos y llegar hasta su unidad, en la que pudieron permanecer hasta las 2 de la tarde, cuando fueron notificados por Gestión del Riesgo de que debían salir por el riesgo que representaba la edificación. El conjunto residencial Alcalá, donde residía Patricia Collazos, quedó afectado por el sismo. Foto:ParticularAcomodarse y resolverA doña Albenis Cano y su hija no les quedó de otra que buscar por su cuenta dónde rehacer sus vidas. Su apartamento, ubicado en el quinto piso de la torre J, del barrio Chiminangos II, quedó afectado por el terremoto y no puede ser habitado. Y aunque las primeras noches las pasaron en el albergue que se formó de manera improvisada en la cancha aledaña al sector, tuvieron que buscar dónde empezar de nuevo mientras se resolvía el tema de los daños en su apartamento. LEA TAMBIÉN Pese a las dificultades de encontrar un espacio para vivir, finalmente consiguieron en el barrio Vallegrande, en el oriente de Cali. Su hija Ingrid Cuéllar le da ‘vueltica’ casi a diario al apartamento, mientras espera ayudas concretas de la institucionalidad. “Nos han censado infinidad de veces, incluso hasta cuatro, nos registraron en el RUFE, pero nos pusieron mal la dirección de la casa, fue una dilatación bastante grande. Esa gente tuvo muchos errores en los registros, nos llevaron un mercado y me llegó un mensaje de que nos iba a llegar una ayuda monetaria, pero como siempre, me dijeron que me iba a llegar un código o WhatsApp, pero hasta ahora, nada”, cuenta Cuéllar, quien ha visto con desespero que a Chiminangos II han ido muchos arquitectos, pero nadie concluye ni hay soluciones concretas. Y aunque no pudo sacar nada de sus pertenencias, también lucha por empezar de nuevo y a la espera de una ayuda concreta por parte de la Alcaldía.Empezaron las demoliciones en Cali. Foto:JOSÉ ANTONIO MINOTA HURTADOEL TIEMPONACIÓN Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







