El Gobierno ansía salir cuanto antes del laberinto en que se ha metido por la gestión de la crisis desatada hace seis semanas tras la irrupción de 70.000 a 80.000 personas de forma irregular el 30 y 31 de julio en Ceuta. Uno de los primeros pasos necesarios para conseguirlo era el entierro del hacha de guerra entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska, que estalló del ámbito privado al público cuando la ministra de Defensa planteó en una comparecencia en el Congreso que el CNI sí avisó de que se avecinaba un gran salto en la ciudad fronteriza con Marruecos. La ministra responsable de los servicios de espionaje españoles ha defendido la unidad del Gobierno un día después de la desclasificación de los informes previos al descontrol en Ceuta, con los que La Moncloa pretendía zanjar la guerra de versiones dentro del Ejecutivo, donde la posición mayoritaria era la que esgrimía el ministro del Interior, esto es, que no hubo información sólida de la amenaza a la integridad territorial de España. Robles ha afirmado este jueves que se trató de “un fenómeno de una magnitud absolutamente que no era previsible”, en la misma línea que Pedro Sánchez, Marlaska y el resto del Gobierno han defendido desde el primer momento. Los documentos publicados por La Moncloa muestran que el CNI avisó a Rabat, la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil de convocatorias masivas “para asalto por valla y mar” en Ceuta a partir del análisis de avisos de convocatorias en redes. El CNI, en un gesto inédito, admitió además en un comunicado que no anticipó la “magnitud y naturaleza” de lo ocurrido. Justo el mismo mensaje en el que Robles ha insistido. La ministra ha remarcado en una visita al futuro cuartel en Toro (Zamora) que una violación fronteriza de tal calibre “no ha ocurrido en ningún lugar” mientras trataba de rebajar la tensión dentro del Gobierno con Grande-Marlaska, tras plantear que el espionaje español sí avisó de una potencial crisis. “Cada uno ha hecho su trabajo como tenía que hacerlo; que luego los resultados sean unos u otros cada uno valorará”, ha zanjado Robles. “En la vida hay que mejorar todo”, ha concedido, en tono sosegado, sobre el mensaje de WhatsApp de un agente del CNI al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta en el que le decía que había varios grupos de Facebook con 180.000 personas organizándose para un posible salto a Ceuta. Ninguno, según el Gobierno, lo elevó a sus superiores. “Hay escenarios que son absolutamente imprevisibles; lo que pasó el 30 y el 31 de julio, por su magnitud, no tiene muchos precedentes a nivel no solamente en España, que evidentemente no lo hay, sino a nivel geográfico en determinados contextos, y creo que en esa situación todos tenemos que aprender y sacar lecciones”, ha incidido Robles. “El Gobierno va a seguir trabajando unido como lo estamos haciendo, nuestras fuerzas armadas, nuestros servicios de inteligencia. Tenemos una obligación y es pensar en Ceuta, y yo les pido a los ciudadanos de Ceuta que confíen en nosotros”, ha apostillado la ministra, que ha pedido disculpas “si creen que no estamos a la altura” por la gestión de la crisis.La ministra, que el lunes se reunió con Felipe VI y la cúpula del Ejército para abordar la situación de Ceuta “desde el punto de vista de la defensa”, se ha afanado en limar asperezas para “devolver la normalidad a Ceuta, trabajando todos unidos, codo con codo”, frente a quienes “buscan discrepancias donde no las hay”. Sobre la foto del Rey con Robles, fuentes de la Casa Real han justificado este jueves la reunión como necesaria para que Felipe VI esté informado sobre la gestión de la crisis. Las mismas fuentes han asegurado que el monarca acudirá a la visita a Ceuta acompañado de la Reina.Marlaska cierra filasEl ministro del Interior también ha reiterado que ningún organismo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado avisó del riesgo para la seguridad nacional. “La entidad de la entrada irregular, esa entrada masiva, no es que no lo previera el CNI; tampoco lo previeron los sistemas de información de Policía Nacional, de Guardia Civil, tampoco Europol, Frontex, que también están trabajando sobre terreno”, ha asegurado en el acto de inauguración de la nueva comisaría de Policía Nacional de Andújar (Jaén). “Creo que todos tenemos la conciencia clara de las alertas, cómo son las alertas, en qué términos, qué circunstancias, de qué tipo de eventos y de qué naturaleza, para activar, evidentemente, la transmisión en los términos de seriedad que se refieren a todas las instituciones”, ha abundado Marlaska. El Gobierno encapsula las señales de alerta a los mensajes intercambiados los días previos entre un agente del CNI y el jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta. Esa información no se transmitió en la escala jerárquica, insiste el Ejecutivo. Sobre el papel de Marruecos, Marlaska ha vuelto a evitar la menor crítica a Rabat. “Yo no veo informes donde se haga referencia a la pasividad. Habrá que estudiarlos, habrá que investigarlos, y habrá que valorar todo conjuntamente y no sacar conclusiones precipitadas”, ha aseverado. Los mensajes del CNI y la Guardia Civil desclasificados aseguran que “no se detectó reacción proactiva de las autoridades marroquíes” para evitar la entrada de hasta 80.000 personas en la ciudad española.Marlaska ha negado que haya motivos para que tenga que dimitir. “No, pero porque la razón es que entiendo que no hay ninguna razón. Cuando uno se plantea una dimisión, será porque existe alguna razón”, ha rechazado antes de concluir que se debe aprender de la gestión de la crisis: “Lo que tiene que servir esto es para que todos evaluemos, valoremos y todos mejoremos de cara al futuro, pero todos”.