Vivir y trabajar en un país extranjero, incluso sin la barrera del idioma, resulta clarificador para comprobar las diferencias culturales, sociales y laborales con nuestro país de origen. Es lo que le ha sucedido a Ismaray, una ciudadana cubana que lleva solo unos meses en España y ya experimenta ese choque entre sociedades. Ismaray era médica en Cuba, pero a su llegada a España ha empezado a trabajar como camarera en un local hostelero. Su mundo ha cambiado en lo laboral, pero no solo por el trabajo en sí mismo, también por las condiciones en las que desempeña su tarea.

En un vídeo colgado en su canal de YouTube 'La Tribu López', Ismaray explica que "es muy diferente trabajar en Cuba y aquí en España". En su caso, esas diferencias son mucho más marcadas porque "en Cuba nunca trabajé en un sector privado, siempre trabajé en un sector estatal y era muy diferente".

Esto ha dejado escenas que a Ismaray le parecerían impensables en su país. "En Cuba si necesitas salir un momento a resolver un problema, puedes salir, pero aquí en España es todo muy diferente", señala para hacer hincapié en esas disparidades.

A título personal, explica otra situación inesperada en su trabajo, en el que firmó junto al contrato toda una serie de "deberes" de los trabajadores, entre los que destaca uno, el que más le ha afectado: "No se permite estar sentado en el horario laboral". Ismaray detalla que "las ocho horas que estoy en el trabajo tengo que estar de pie tenga o no tenga clientes y eso sí me ha afectado un poco porque cuando tú estás ocho horas de pie el dolor en los pies es extremo".