ExplicativoMónica contó cómo ha sido su vida en España trabajando como empleada doméstica. Foto: YouTube@Elandrevlog / iStock03.08.2026 11:46 Actualizado: 03.08.2026 11:48

Muchos colombianos migran a otros países con la esperanza de tener un mejor futuro para ellos y sus familias, como fue el caso de Mónica, quien lleva varios años viviendo en Palma de Mallorca, España. Aunque al principio no lo tuvo nada sencillo, hoy puede decir que gana lo suficiente para vivir en cualquier parte de la ciudad junto a su hija. LEA TAMBIÉN En una entrevista concedida al canal de YouTube 'Elandrevlog', Mónica contó cómo es su vida en el país ibérico, donde su jornada laboral comienza a las 7:30 de la mañana. Para llegar a tiempo, debe levantarse a las 5:50 a. m. y dejar todo listo antes de salir. Para muchos, este horario puede parecer muy temprano, pero ella sabe que, a pesar de que sus jornadas son intensas, cada esfuerzo suma. Por eso, vive agradecida con las personas que le han dado empleo. En la charla que sostuvo con su compatriota, contó que debe estar en la peluquería a las 7:30 de la mañana. Ese es su primer trabajo del día, donde se encarga de realizar labores de limpieza durante una hora y media, por las que recibe 20 euros, equivalentes a aproximadamente 73.860 pesos colombianos. Sin embargo, su jornada laboral no termina allí, ya que también realiza labores de aseo en casas, oficinas y otros negocios. Aunque le han ofrecido otros tipos de empleo, Mónica asegura que es feliz con lo que hace. Mónica emigró a España buscando un mejor futuro. Foto:YouTube@Elandrevlog"Este trabajo no lo suelto porque fue el primero que tuve cuando no tenía nada. Hoy me permite vivir bien, sentirme segura y pagar mis cosas. Para mí, eso es calidad de vida", contó la colombiana.Mónica es consciente de que el trabajo doméstico en España no es el mejor, ya que históricamente ha estado marcado por la precariedad, la informalidad y la falta de reconocimiento. Tanto es así que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 42 % de las empleadas del sector son mujeres migrantes, muchas de ellas sin contrato y sin acceso a derechos laborales básicos.