0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialJacob Coxon, el investigador que anunció que dimitía de Anthropic por la convicción de que la inteligencia artificial podría llegar a aniquilar a la humanidad a finales de esta década, ha sido entrevistado en dos canales de televisión de Estados Unidos, la CNN y Fox News, donde se ha ratificado en sus impresiones: “Hay que pensar en esto como una carrera armamentística. Esta tecnología no es una tecnología cualquiera. No se parece a otras formas de innovación. Se trata, en esencia, de un superarma”.Preguntado por las formas en las que una IA podría atacar a los humanos, Coxon respondió con algunos ejemplos: “Pirateando infraestructuras críticas, creando armas biológicas capaces de provocar la extinción de la especie humana… Hay muchas formas en las que la IA podría actuar por sí misma en el mundo”.El joven experto en IA, que ha obtenido un gran eco mediático con sus afirmaciones, admite que “ahora mismo no hay riesgo de extinción. Lo peor que pueden hacer los modelos actuales es, tal vez, piratear algo y, potencialmente, causar muchos daños en las infraestructuras, pero no son lo suficientemente inteligentes como para burlarnos a un nivel que condujera a la extinción”.Coxon considera “realmente alucinante observar el ritmo de progreso”. “Existe una posibilidad muy real de que, en un futuro inmediato, en los próximos años, el año que viene o el siguiente, se produzca una mejora recursiva y entremos en la fase de la que habla Evan —su antiguo jefe— en su publicación, donde sostiene que existe la posibilidad de que todos podamos morir”.“Hasta hace poco, la IA solo servía para ayudar un poco a los humanos. Ahora, están a punto de sustituirlos”“Hace un par de años —observa Coxon— estas IA solo servían para ayudar un poco a los humanos. Podían darte sugerencias. Ahora, están a punto de sustituirlos”. El investigador señala que la inteligencia artificial necesita a los humanos por el momento, aunque es muy probable que en un plazo de un año ya no los necesite para investigar en muchas áreas”.Lee tambiénEn su opinión, la situación lleva a las empresas de IA a verse obligadas “a competir por desarrollar una tecnología letal. Y les encantaría que existiera algún tipo de organismo internacional que les permitiera abordarla de forma razonable”. “Simplemente no confían en quienes les rodean y en que puedan llegar a ese punto de forma segura. Así que sienten que también tienen que lanzarse a esa carrera”, explica Coxon.Otro de los jefes que tenía Coxon en Anthropic, Ethan Pérez, publicó un tuit para destacar su valía profesional y lamentar que no se quedara en la compañía. El responsable del equipo de alineamiento de IA en la compañía añadió: “Estoy 100% de acuerdo con él en que la IA representa riesgos serios para la sociedad, ¡y me alegra que esté alzando la voz!”.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro 'Bicicletas para la mente' (Península)
El ingeniero dimitido de Anthropic insiste: “La IA es un superarma”
Uno de sus antiguos jefes, encargado de la alineación de los modelos con los intereses humanos, coincide en que “la IA representa serios riesgos para la sociedad”
Jacob Coxon (ex Anthropic) reitera: IA es "superarma" que podría extinguir humanidad antes de 2030. Para managers tech, evidencia carrera armamentística sin gobernanza: genera riesgos críticos de compliance e impacta decisiones sobre AI stack.











