ExplicativoLa temperatura del agua es uno de los factores que puede afectar la barrera cutánea y favorecer la resequedad.Lo que debe saber al momento de lavarse la cara. Foto: iStockPERIODISTA10.09.2026 08:07 Actualizado: 10.09.2026 08:07

Lavarse la cara es una práctica cotidiana que ayuda a retirar grasa y suciedad antes de aplicar otros productos. Sin embargo, con el paso de los años, algunos hábitos asociados a esta rutina pueden favorecer la resequedad y hacer que las líneas de expresión sean más evidentes. Uno de ellos tiene que ver con la temperatura del agua. Uno de ellos tiene que ver con la temperatura del agua.Aunque el agua caliente no provoca arrugas inmediatamente, su uso frecuente puede retirar parte de los aceites naturales que protegen la piel. Al perder parte de esa protección, el rostro puede quedar más seco y tirante, lo que hace que las líneas de expresión que ya existen se perciban con mayor intensidad.Este efecto cobra especial importancia después de los 50 años. Con el envejecimiento disminuye de manera natural la producción de sebo, por lo que la piel puede contar con una menor cantidad de aceites protectores y ser más propensa a la pérdida de humedad.La razón está en la llamada barrera cutánea, una estructura compuesta por células y lípidos que contribuye a mantener el agua en la piel. La exposición a temperaturas elevadas puede debilitar esta barrera y favorecer problemas como la sequedad, la irritación y el enrojecimiento.Por eso, el objetivo no es dejar de lavarse la cara ni buscar una temperatura extremadamente fría, sino evitar el agua excesivamente caliente.La Academia Estadounidense de Dermatología aconseja utilizar agua tibia para la limpieza y limitar las duchas a entre cinco y diez minutos. También recomienda evitar frotar la piel al secarla y, en su lugar, hacerlo mediante pequeños toques con la toalla.Mayo Clinic, por su parte, recomienda evitar las duchas y los baños prolongados con agua caliente como una de las medidas para combatir la piel seca. Entre las recomendaciones también está el uso de cremas hidratantes.Estas medidas son especialmente relevantes para quienes tienen una piel que tiende a resecarse. Tenga en cuenta que el propósito es conservar la humedad y proteger la barrera cutánea, no eliminar las arrugas.Además de controlar la temperatura del agua, hay otros aspectos que pueden incorporarse a la rutina diaria. Los expertos citados recomiendan usar un limpiador suave y evitar productos con alcohol, así como prescindir de esponjas ásperas o movimientos bruscos durante la limpieza. El protector solar de amplio espectro también hace parte de las recomendaciones para el cuidado diario de la piel.REDACCIÓN VIDA DE HOY Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.