Oviedo (EFE).- El taller de Barros (Langreo) que el Principado va a comprar a Duro Felguera para alquilárselo posteriormente a Indra para la instalación de una segunda planta de blindados en Asturias generará entre 400 y 450 empleos, tanto directos como inducidos, y tendrá un impacto sobre el valor añadido bruto del Principado de entre 500 y 600 millones de euros en veinte años.

Estas estimaciones han sido facilitadas este jueves por el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, en declaraciones a los periodistas, en las que ha precisado que aún se está en fase de negociación del principio de acuerdo con Duro Felguera.

Según anunció ayer Sánchez, el Gobierno remitirá esta semana a Duro Felguera una oferta no vinculante de 10,6 millones para la compra de las instalaciones del taller, de unos 80.000 metros cuadrados, y facilitar la instalación de una planta de componentes y productos para la industria de la defensa impulsada por Indra, una propuesta que fue valorada por el grupo de ingeniería al considerar que «responde a un equilibrio razonable entre los intereses de todas las partes».

La intención del Principado, que adquirirá las instalaciones a través de la Sociedad Regional de Promoción del Principado (SRP), es alquilar el taller a Indra «un mínimo» de veinte años para que la empresa desarrolle su segunda planta de blindados en Asturias, que se sumaría a la proyectada en Gijón.