Algunos antiguos textos medievales resultaron ser verdaderas cápsulas del tiempo biológicas que permitieron reconstruir la historia milenaria de un virus letal para el ganado: se trata del virus de la viruela ovina, inofensivo para los seres humanos, que afecta a ovejas y cabras desde hace más de 3.700 años.Al extraer ADN de las pieles de animales utilizadas para fabricar los pergaminos, un equipo internacional de investigadores encabezado por el University College de Dublín aportó la primera evidencia genética de que esta enfermedad ya estaba extendida mucho antes de la era moderna.Los datos, publicados en la revista Science Advances, podrían ayudar a combatir el patógeno en el futuro y sugieren que las huellas genéticas de otras enfermedades del pasado podrían estar conservadas en archivos y bibliotecas de todo el mundo.En distintos librosEntre las obras analizadas por los investigadores, coordinados por Kevin Daly, se encuentran los Evangelios de York, de unos 1.000 años de antigüedad y considerados uno de los manuscritos iluminados más valiosos.También fueron analizados textos más antiguos, como el Corpus Glossary, uno de los primeros diccionarios de inglés, y otros códices medievales procedentes de distintas partes de Europa.
Encuentran en textos medievales rastros de un antiguo virus letal, el de la viruela ovina
Están en el DNA de los pergaminos.Es la viruela ovina, letal desde hace 3700 años para el ganado.







