Noticia Exclusivo suscriptores Tres fabricantes internacionales presentaron propuestas para reemplazar los Huey II, a los que les quedan cerca de tres años de vida útil.Helicóptero Foto: Ejército NacionalSUBEDITOR DE JUSTICA10.09.2026 06:58 Actualizado: 10.09.2026 07:08
La disponibilidad de aeronaves se convirtió en uno de los asuntos claves que atraviesa la estrategia de seguridad y defensa en momentos en que la Fuerza Pública necesita mantener capacidad para mover tropas, abastecer unidades y sostener operaciones en zonas donde el acceso por tierra resulta limitado. El problema no pasa únicamente por los helicópteros que hoy enfrentan restricciones operacionales: otra parte de la flota ya tiene fecha para comenzar a salir de servicio.La Aviación del Ejército Nacional avanza en un proyecto para renovar una de sus principales capacidades de ala rotatoria. El proceso se desarrolla mientras la institución opera con tres líneas de helicópteros —Mi-17, UH-60 Black Hawk y Huey II— y debe definir cómo reemplazará progresivamente las aeronaves que se acercan al final de su ciclo operacional.Helicóptero Huey de la Fuerza Aérea de Colombia. Foto:Fuerza Aérea de Colombia.El punto de partida son los Huey II. Actualmente, la Aviación del Ejército cuenta con 32 helicópteros de este tipo, utilizados para apoyar la movilidad y maniobra de las tropas y el desarrollo de operaciones militares. Sin embargo, según la información conocida por este diario, a esa capacidad le quedarían alrededor de tres años de vida útil, lo que obliga a anticipar su relevo antes de que su salida termine afectando la disponibilidad de aeronaves.La dimensión del proyecto ya está definida. En el marco del Conpes de Capacidades del Sector Defensa, la División de Aviación Asalto Aéreo trabaja sobre una propuesta que contempla la adquisición de 28 helicópteros. No se trataría de una incorporación inmediata: el cronograma comenzaría una vez se firme el contrato y se extendería hasta 2034, cuando está prevista la recepción de las últimas unidades.Para escoger la plataforma que asumirá esa tarea hay, hasta ahora, tres propuestas sobre la mesa. Fuentes conocedoras del proceso señalaron a EL TIEMPO que corresponden a aeronaves ofrecidas por tres fabricantes: el H145 de Airbus, de origen alemán; el AW139 de Leonardo, de Italia, y una alternativa presentada por Bell, fabricante con operaciones en Canadá.La evaluación adquiere peso por el momento que atraviesa la aviación militar. Parte de las capacidades estratégicas de ala rotatoria enfrenta problemas de disponibilidad, mientras los Mi-17 permanecen en tierra y otras aeronaves también registran restricciones. Ese panorama coincide con operaciones contra grupos armados que requieren despliegues hacia zonas rurales, selváticas y montañosas, donde el componente aéreo cumple tareas de transporte de personal, abastecimiento, evacuación y apoyo a las unidades desplegadas.Helicópteros MI-17 del Ejército. Foto:Redes sociales y archivo particularPor eso, la discusión alrededor de los 28 helicópteros va más allá de sustituir una flota que está llegando al final de su vida útil. El proceso deberá definir qué plataforma asumirá durante los próximos años parte de las misiones que hoy cumplen los Huey II y bajo qué condiciones de sostenimiento, mantenimiento y disponibilidad podrá operar dentro de la Aviación del Ejército.El calendario también plantea un desafío. Aunque a los Huey II les quedan aproximadamente tres años de funcionamiento, la llegada de las nuevas aeronaves se extendería hasta 2034. Entre ambos momentos, la Fuerza tendrá que administrar la transición sin reducir una capacidad utilizada para transportar soldados y material hacia los puntos donde se desarrollan operaciones militares.La renovación no se limitaría al ala rotatoria. EL TIEMPO conoció que dentro de la planeación se contempla reforzar la flota de ala fija mediante la adquisición de una nueva aeronave de transporte. Ese componente forma parte del esfuerzo que adelanta la Aviación del Ejército para recuperar y ampliar sus capacidades de movilidad aérea.El proyecto aparece, además, en un momento en que la movilidad se ha convertido en una variable de la estrategia contra las estructuras armadas. La posibilidad de insertar tropas, mover unidades entre áreas de operaciones, llevar abastecimientos y realizar evacuaciones depende de una flota disponible, especialmente en territorios donde las distancias, la geografía y las condiciones de seguridad restringen los desplazamientos terrestres.Jesús Blanquicet Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












