La extorsión se ha convertido en un delito más "seguro" y rentable para los delincuentes, quienes lo prefieren antes que delinquir en la calle. (Foto: Gemini/composición) El Perú vive uno de sus momentos más críticos con una delincuencia organizada que parece no tener control y con la sociedad civil cada vez más afectada por el accionar delincuencial, donde el uso de herramientas tecnológicas se han vuelto esenciales para, por ejemplo, extorsionar a los peruanos, tanto desde dentro como fuera de centros penitenciarios, generando alrededor de estas toda una economía ilegal dedicada, entre otras cosas, a surtir conectividad a los presos, como si se tratara de call centers ilegales.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.