Las gasolinas cambian de rumbo esta semana. Según los datos publicados este jueves del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio de la gasolina ha registrado su décima subida consecutiva, mientras que el gasóleo ha registrado su primera bajada en dos meses y medio producto de la ampliación de la rebaja fiscal decretada por el Gobierno.En concreto, el precio medio del litro de la gasolina ha escalado esta semana hasta los 1,815 euros, tras encarecerse un 4,79% con respecto a la semana pasada. Con esta nueva subida, el precio de la gasolina suma una subida del 25,7%. Por su parte, el precio medio del litro del gasóleo se ha reducido esta semana un 3,75% con respecto a la anterior, para situarse en los 1,795 euros.Este repunte y cambio de tendencia en los precios de los carburantes se consolidó después de que el pasado 29 de junio el Gobierno eliminase la rebaja del IVA al 10% en los carburantes que se había incluido en el primer paquete de medidas anticrisis de marzo y la sustituyera por una bonificación en el impuesto de Hidrocarburos.Esta bonificación supuso una rebaja de 15 céntimos/litro en julio, 10 céntimos a partir del pasado 1 de agosto y, en principio, estaba previsto que se redujera a cinco céntimos en septiembre. Sin embargo, la fuerte subida de la inflación de los combustibles ha llevado al Gobierno a elevar a 20 céntimos por litro en el caso del gasóleo desde el pasado 1 de septiembre.De esta forma, estos precios del boletín petrolero ya recogen cambios en el IEH vigentes desde el martes, lo que explica el descenso del diésel en esta última semana. Llenar un depósito diésel, casi 25 euros más caroNo obstante, con los precios de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 98,45, unos 20,9 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 77,55 euros. Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar el mismo depósito supone un desembolso actualmente de unos 99,55 euros, 18 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 81,4 euros.A pesar de la tendencia al alza de los últimos meses desde el estallido del conflicto en Irán, ambos carburantes se han mantenido siempre lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos. Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal.