Una silla vacía en el American Airlines Center recordó este miércoles a Charlie Kirk durante la primera convención republicana de mitad de mandato, en Dallas, Texas. “¡Charlie! ¡Charlie!”, corearon miles de asistentes, mientras el presidente Donald Trump reivindicaba al asesinado activista conservador como un mártir y llamaba a sus seguidores a honrar su legado en las urnas en noviembre. La figura de Kirk y el movimiento que encabezó volvieron así al centro de la escena política republicana, un año después de su crimen.“Un extremista de izquierda asesinó a mi gran amigo y voz conservadora, Charlie Kirk, porque Charlie Kirk decía la verdad”, dijo Trump en un largo discurso con el que cerró la primera jornada de la convención, convocada para cerrar filas en torno al Partido Republicano de cara a las elecciones de noviembre, en las que está en juego el control del Congreso. “Lo que más impactó a millones no solo fue la manera en que Charlie fue asesinado, sino que mucha gente utilizó su muerte como excusa o incluso la aplaudió”, agregó el presidente. “Ahora esa misma gente quiere llegar al poder por encima de ustedes. Todos votan por los demócratas. No pueden dejar que eso suceda. No los dejaremos ganar, en honor a Charlie”, sentenció el mandatario.El movimiento de Kirk va más allá de lo que ha sucedido en el American Airlines Center la noche de este miércoles. Sus sucesores en Turning Point USA han avanzado los planes que tuvo su fundador meses antes del ataque que hace un año acabó con su vida en un evento en una universidad de Utah. El activista conservador había puesto su mira en las presidenciales de 2028 poco después de la más reciente victoria electoral de Donald Trump. Su objetivo: que JD Vance fuese el sucesor en la Casa Blanca. El encargado de operaciones de Turning Point USA, Tyler Bowyer, contó a The Washington Post que, a solo horas del resultado de las elecciones de 2024, él y Kirk comenzaron a crear un plan para ello. Identificaron a Arizona, Nevada y New Hampshire como Estados clave dentro de la estrategia para impulsar a Vance en las primarias republicanas del 2028. El activista conservador de 31 años murió meses después, cuando recibió un disparo en medio de un conversatorio con estudiantes en Utah Valley University. Pero el movimiento que fundó en 2012, que se considera fue un puente entre los votantes jóvenes y Trump, ha continuado la encomienda.Turning Point USA aguarda todavía que los posibles aspirantes a la nominación del Partido Republicano formalicen su intención de buscar la Presidencia. Pero se anticipa ampliamente su apoyo a Vance. Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, respaldó a título propio en diciembre del año pasado una eventual candidatura del actual vicepresidente. “Vamos a lograr que JD Vance, amigo de mi esposo, sea electo el [presidente número] 48 de la forma más contundente posible”, dijo en el primer gran evento de Turning Point USA luego del asesinato.La cercanía de Vance con los Kirk era conocida, pero fue especialmente evidente cuando él y su esposa, Usha Vance, acompañaron a Erika justo después del ataque. En esos días, Vance contó en una larga publicación en redes sociales cómo fue su primer contacto con Charlie Kirk. El activista le escribió un mensaje directo en lo que antes era la red Twitter en 2017 tras verlo en el programa del expresentador conservador Tucker Carlson en Fox News. Años después, en 2021, Kirk fue una de las primeras personas a las que Vance llamó cuando evaluaba su candidatura al Senado. “Me guió en todo, desde la estrategia hasta la recaudación de fondos y el trabajo de base del movimiento que conocía tan bien. Me presentó a las personas que luego manejaron mi campaña y también a Donald Trump, hijo”, escribió Vance.Ambos incluso fueron inicialmente reticentes, pero terminaron plegándose a la figura de Trump. “Al igual que yo, estaba escéptico a Donald Trump en 2016. Como yo, pasó a ver al presidente Trump como la única figura capaz de alejar a la política estadounidense del globalismo que ha dominado nuestras vidas”, agregó.Desazón entre los jóvenes de Turning Point con TrumpEn medio de una ambiente político en el que el voto joven se ha agriado con Trump, uno de los retos republicanos pasa por frenar el descontento en torno a la guerra que por ahora no da señales de acabar con Irán y el alza de costos relevantes para el bolsillo como el precio de la gasolina. Ello fue recogido en mayo pasado por el medio Politico en entrevistas con líderes de los capítulos universitarios de Turning Point USA.“Para muchos de mis compañeros, especialmente de la Generación Z, hay mucha frustración y, ahora, desconfianza en la actual Administración en torno a las decisiones sobre la guerra en Irán. Muchas personas lo ven como una traición. Se nos prometió que no habría guerras nuevas”, dijo a ese medio Rebekah Bushmire, vicepresidenta del capítulo de la organización en University of West Georgia.Eso ha ocasionado en parte que algunos de esos mismos jóvenes no sientan, por ahora, una inclinación fuerte por Vance. En las pasadas elecciones presidenciales, si bien la demócrata Kamala Harris ganó el voto joven con un 52%, Trump captó un porcentaje mayor, 46%, al que logró en la contienda frente a Joe Biden. Ese 2020 obtuvo 36% entre los electores entre 18 a 29 años, de acuerdo con un análisis del Tufts Center for Information and Research on Civic Learning and Engagement con datos de AP VoteCast Survey.De cara a los comicios de mitad de periodo de este noviembre, Turning Point ha reforzado sus equipos en algunos de los Estados delineados por Kirk antes de morir, como por ejemplo Nevada y New Hampshire. También lo ha hecho en Iowa. Bowyer, el encargado de operaciones de la organización, cree que Vance podría acortar la brecha que se ha dado entre los jóvenes que apoyaron y los que todavía respaldan las ideas conservadoras de Kirk con el movimiento Make America Great de Trump. “Se da de forma natural”, dijo a la agencia AP.