Tokio (EFE).- Mejores condiciones para los soldados, inteligencia artificial (IA) y un mayor papel de las mujeres son algunas de las soluciones sobre la mesa para garantizar el futuro del Ejército en los países asiáticos más envejecidos, un problema de actualidad en Japón ante la sugerencia de reclutar extranjeros.
Japón, Corea del Sur, Singapur e incluso Tailandia reconocen que sus fuerzas militares se enfrentan a una reducción de sus efectivos en las próximas décadas acorde a la crisis demográfica que viven, marcada por tasas de natalidad en mínimos y sociedades súper envejecidas.
En Tokio, ni oír hablar de soldados extranjeros
Los efectos de la crisis demográfica en Japón, que en 2025 registró una bajada de la natalidad hasta el mínimo histórico de 1,14 y donde la población se redujo un 2,46 % entre 2020 y 2025 según datos oficiales, se dejan sentir ya en sus zonas rurales despobladas.
Para las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) del archipiélago, este futuro de población menguante supone igualmente menos reclutas: si el máximo permitido por ley es de 247.000 soldados, en 2024 eran 220.000, y en 2045 este número podría reducirse a 130.000 según estimaciones del ministerio de Defensa citadas por el diario Asahi.







