Raquel Carrera se fue de casa con 13 años por amor al baloncesto y a los 24 viste galones en la selección española que este jueves (20.45, Teledeporte y Movistar) juega los cuartos del Mundial de Berlín frente a Australia (ganó a Italia por 80-82 en la eliminatoria previa). “Ha ido todo muy rápido en mi vida, he tenido la suerte de vivir muchas experiencias muy pronto y eso me ha hecho madurar deprisa y ser la jugadora y la persona que soy”, cuenta la pívot nacida en Ourense antes de la cita que marca la lucha por las medallas. El relevo generacional se ha acelerado tanto que Iyana Martín y Awa Fam son titulares y piezas de peso con solo 20 años en el equipo que entrena Miguel Méndez y jugadoras como Raquel Carrera, Maite Cazorla y María Conde, la triple C, han pasado a formar parte del grupo de las mayores.Esa vida acelerada de la que habla Carrera está llena de pruebas que siempre ha superado con determinación: dejar a la familia con 13 años al fichar por el Celta, jugar con 14 un Mundial sub-17, el paso al frente con el Valencia Basket, la llegada a la selección absoluta, una lesión de cruzado y en las últimas semanas los partidos de la WNBA con New York Liberty y su primer Mundial. “En todo este proceso he aprendido a sufrir y a la vez a disfrutar. Me he llevado bastantes golpes y el baloncesto siempre me ayudó”, cuenta la pívot gallega de 1,90m; “soy una persona alegre, de lo malo siempre saco la parte positiva, aunque pase por un bache. Luego en la pista soy competitiva a muerte, siempre quiero ganar. Trato de encontrar el equilibrio entre la exigencia y pasarlo bien”.Los 11 meses de baja, 338 días, que atravesó por una rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha en marzo de 2024 acabaron por fortalecer esa resistencia vital. Se perdió los Juegos Olímpicos de París y tuvo que reinventarse. “Aprendí a invertir más tiempo en mí misma. Durante la temporada no da tiempo, es entrenar y jugar. Al parar, mejoré mi cuidado, el descanso, que se ha convertido en algo esencial, la nutrición. Volví sin miedo y mejor jugadora. Por ejemplo, antes jugaba más al poste y he intentado salir más de la zona y mejorar mi tiro exterior. Y también me siento más fuerte mentalmente. Si la cabeza no va, cuesta mucho estar en la pista. Lo principal es que he aprendido a separar a la jugadora de baloncesto de la persona. No solo existe Raquel Carrera jugadora. Soy una persona con una vida normal, que va a comer con su familia o a cenar con sus amigos. He conseguido que lo que pase en la pista no me influya fuera, y al revés. Ha sido complicado, pero ahora sé olvidar y seguir, no arrastrar las malas sensaciones. Puedo tener un mal día y todo pasa, como le sucede a cualquiera en su trabajo”, reflexiona.Carrera se estrenó en el Mundial con 10 puntos y 10 rebotes ante la anfitriona Alemania y forma con Awa Fam una pareja interior de presente y futuro. “Las jóvenes necesitan apoyo. Yo con 24 años he vivido experiencias y puedo dar un consejo, hablar. No soy de dar gritos en el vestuario. Y las veteranas como Alba y Mariona siempre nos ayudan. Yo estoy en el medio, entre joven y veterana. En este equipo todas aportamos el carácter, no tenemos una sola líder, las 12 lideramos. Es un grupo ambicioso en el que tener tanta gente joven ayuda a crear toda esa energía”, analiza la pívot, una de las 11 debutantes en un Mundial (todas menos Alba Torrens).España se mide este jueves a Australia y si supera esa ronda jugará el sábado las semifinales contra el ganador del duelo Estados Unidos-Hungría (hoy, 11.30). Por la otra parte del cuadro se enfrentarán los vencedores de los cuartos China-Francia (hoy, 14.30) y Bélgica-Alemania (hoy, 17.45). La selección española, plata en los dos últimos Eurobasket, se siente lista para la lucha por el podio y Raquel Carrera aspira a dejar huella antes de volver a la WNBA. Otro reto para la niña que jugaba en el parque con su padre y su hermano, que soñaba en las canastas del colegio San José y que decidió que el baloncesto sería su compañero de vida. En las buenas y en las malas.Cruces del Mundial femenino de baloncesto.
Raquel Carrera: “He aprendido a separar a la jugadora de la persona”
La pívot gallega es a los 24 años una pieza clave en la selección, que este jueves busca ante Australia el pase a semifinales










