“Se ha tenido conocimiento de la planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla”. Así comienza una nota que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) envió a los servicios secretos de Marruecos el día 29 de julio, un día antes de que más de 70.000 personas atravesaran la frontera y produjeran la mayor entrada de migrantes en la historia de Ceuta. En la documentación que el Gobierno ha desclasificado este miércoles sobre los avisos y alertas que hubo previos a este episodio que el presidente Pedro Sánchez calificó de ataque contra la “integridad territorial de España”, constan mensajes de wasap con los que un miembro del CNI en Ceuta se comunicó tanto con el gabinete del delegado del Gobierno de Ceuta desde el 27 de julio ante la preocupación de las personas que esos días ya estaban llegando como un goteo, así como una conversación con un miembro del Servicio de Información de la Guardia Civil al que avisaba de estas convocatorias. En total, calculaban que se estaban moviendo llamamientos para cruzar la frontera por grupos en redes sociales que tenían 180.000 miembros. El Ejecutivo defiende que la comunicación formal no debería haberse producido por “mensajería instantánea”, sino que tendría que haberse elevado y que nadie pudo anticipar la gravedad de lo que iba a ocurrir. En total, 36 informes, notas informativas e infografías que van del 3 al 31 de julio, más una cadena de media docena de wasaps, fueron colgados este miércoles en la web de La Moncloa en un ejercicio de transparencia comprometido por Sánchez ante las críticas al Ministerio del Interior y el choque con el Ministerio de Defensa sobre las advertencias previas a la avalancha humana. Distintos organismos de control fronterizo e inteligencia como la Jefatura de Información de la Guardia Civil o el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía ―que redactó el informe dirigido a la jueza de la Audiencia Nacional que apuntaba a la connivencia de gendarmes marroquíes― han desclasificado sus intercambios estos días, incluido el CNI, que ha hecho públicas, incluso, unas conversaciones de wasaps de esos días de un agente que tienen sobre el terreno. Las notificaciones revelan cómo los organismos fueron informando paulatinamente durante ese mes de julio de un cambio en el flujo migratorio a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo dictada en junio que prohibía las devoluciones en caliente de los inmigrantes que intentaban entrar a nado en Ceuta y Melilla. Así lo refleja, ya desde el 8 de julio, una “nota de despacho” del mando de Fronteras de la Policía Marítima de la benemérita que proponía, a consecuencia de esta sentencia, reforzar los efectivos sobre el terreno y solicitaba, además, “potenciar los sistemas tecnológicos de detección temprana y vigilancia costera en ambas ciudades autónomas” e “impulsar una modificación legislativa”. A partir de la tercera semana de julio comenzaron los avisos de que se estaba produciendo un pico en el flujo migratorio. Lo reflejó el 22 de julio la Guardia Civil que, en una nota dirigida al Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y Fronteras, ya apuntaba un incremento de las entradas a nado en ambas ciudades autónomas entre el 13 y el 19 de julio, respecto a la semana anterior (48 y 35 entradas, respectivamente), e informaba también de que la marina real marroquí había interceptado 773 intentos, 146 más que la semana anterior. Unos días después, el 29 de julio, esta autoridad del instituto armado que se encarga de coordinar la inmigración irregular volvió a informar de un “aumento en las colaboraciones prestadas por la marina marroquí”: habían interceptado 1.429 entradas a nado, 482 más que la semana anterior. 01:57Las claves de la desclasificación de documentos del Gobierno sobre CeutaEsos días, los medios locales ya destacaban un preocupante repunte en entradas de inmigrantes. “Ceuta reclama reformar la Ley de Extranjería ante la presión migratoria”, tituló el Faro de Ceuta su portada el 27 de julio. “Una presión imparable”, fue a la primera página del día siguiente con una fotografía de niños extranjeros jugando en las calles. Ese mismo 27 de julio se produjo una reunión “urgente” entre miembros de la Delegación del Gobierno en Ceuta, de la Policía, de la Guardia Civil y del ejecutivo regional, según consta en un mensaje que el jefe de gabinete del delegado gubernamental, Miguel Ángel Pérez Triano, mandó a un miembro del CNI sobre el terreno. “Para tema nadadores. Cuando quieras te informo”, le especificó. La noche del 29 de julio fue especialmente complicada y los medios locales ya apuntaban que, si no se incrementaban los medios, en unas semanas la situación podría ser límite y habría “más de 5.000 personas en las calles”. Ceuta vivía entonces con el recuerdo de lo sucedido en mayo 2021, cuando unas 8.000 personas entraron a través de la frontera en un día, en lo que había marcado un récord y había terminado, además, con una condena a la vicepresidenta del Ejecutivo ceutí y a la delegada del gobierno allí por las devoluciones en caliente de menores. Fuentes del departamento del Interior, que dirige Fernando Grande-Marlaska, han insistido en que estas alertas no expresaban con solidez la magnitud de lo que posteriormente ocurrió. Y han subrayado que antes del 30 de julio ya habían reforzado la frontera incorporando a 70 agentes de Guardia Civil (10 en el control fronterizo y 60 en seguridad ciudadana). En ese mismo periodo, los días 28 y 29, el CENIF emitió dos notas a las brigadas en Frontera en Ceuta y Melilla que exponían una probabilidad “alta” de entradas a nado el día de la fiesta del Trono, aunque remachaba que el riesgo para la frontera era “medio-bajo”. El aviso del CNI a Marruecos Las comunicaciones del CNI desclasificadas reflejan avisos de convocatorias multitudinarias que van en dos direcciones. Por un lado, existe una nota interna del 29 de julio dirigida expresamente a Marruecos. En concreto, a la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), el servicio secreto interior del país, y a la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio secreto exterior. Ahí los agentes españoles desgranaban el análisis de un grupo de Whatsapp llamado “asalto a la valla de Ceuta” y dos grupos de Facebook con unos 180.000 integrantes en total en los que se estaban produciendo llamamientos a atravesar la frontera del tipo: “El que quiera cruzar tiene una última oportunidad en la fiesta del Trono a las 8.00 las autoridades estarán distraídas con la celebración y los desfiles”. Por otro lado, existieron varias comunicaciones a través de wasaps entre un miembro del CNI en Ceuta y el jefe de gabinete del delegado de Gobierno ceutí ese mediodía a las 13:52. “En redes sociales hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana a las 20h. Aprovechando la fiesta del trono y que sus Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estarán liados. Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para que te hagas a la idea del alcance de la difusión”, le dijo el funcionario de los servicios secretos. El jefe de gabinete repuso: “Sus rilas” (una expresión ceutí). Posteriormente, se produjo una llamada de 11 minutos entre ambos, cuyo contenido se desconoce. Fuentes de la Moncloa señalaron después de la desclasificación que no se pueden entender estas comunicaciones como una alerta seria: “En ningún momento el CNI envió una comunicación formal a su cadena de mando ni a miembro alguno del Ejecutivo. Tampoco hubo llamadas telefónicas ni peticiones de reuniones presenciales”, dicen. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expuso en un mensaje en la red social X a última hora de la noche que la existencia de la campaña en redes de la que informó el servicio de inteligencia “era conocida por otras instituciones y estaba siendo monitoreada, pero en modo alguno constituía o podía interpretarse como un indicador de la escala, naturaleza o probabilidad de lo que pasó después”. Este funcionario del CNI también contactó con un mando de la Jefatura de Información de la benemérita a la misma hora. “Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la fiesta del trono”, le escribió tras una llamada sin respuesta. Este contestó que estaba fuera del territorio y le devolvió la llamada, llegando a hablar 7 minutos. Fuentes conocedoras de estos intercambios explican que no es habitual que se den este tipo de avisos de forma tan directa y que, si se hace, es debido a la urgencia de lo que iba a ocurrir. La mañana del 30 de julio, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, fue entrevistado en la Cadena SER pasadas las ocho de la mañana, cuando todavía la avalancha no había comenzado, y declaró que la situación era “de absoluta emergencia humanitaria y social”. A partir de las 11.00 de la mañana, según un informe posterior del CNI, la riada humana atravesó la frontera y ya no paró hasta un día más tarde. El Regimiento de Guerra Electrónica nº32 (REW32), integrado en el Ejército de Tierra, avisó ese mismo día a las 12.00 horas de una “muy probable” “entrada masiva”, de acuerdo a la información que tenía el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS). Esa advertencia llegó tarde. Las hipótesis sobre MarruecosEntre los documentos que han dejado de estar bajo llave, hay también análisis posteriores en los que se hacen distintas interpretaciones sobre la participación de Rabat. Si bien los días anteriores todas las fuerzas de seguridad destacaban la colaboración, lo ocurrido ese día pareció desconcertar a los responsables de las fronteras que en algunos documentos despliegan varias tesis. Un correo electrónico enviado el mismo 20 de julio desde la Jefatura de Información de la Guardia Civil al Estado Mayor de este cuerpo policial refleja la “hipótesis” de que la “incapacidad” de las autoridades marroquíes para “contener la llegada de miles de migrantes a la ciudad autónoma”, así como otra tesis más dura sobre la posible “connivencia de las autoridades marroquíes como reacción ante los eventos políticos recientes”, entre los que cita una “reunión del presidente del Gobierno de España con Argelia y la referida sentencia del Tribunal Supremo”. El CNI también hizo su propio escrutinio en un informe que envió al Gobierno el 30 de julio a las 21.20 y que apuntaba que no habían detectado una “reacción proactiva por parte de las autoridades marroquíes ante la pérdida de control de la situación, más allá del despliegue de algunas unidades de antidisturbios en la frontera de Sab Sebta tres horas después del desbordamiento del espigón”. Por su parte, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) describió en otro documento ese mismo día la “pasividad” de las autoridades marroquíes y destacó: “Es muy probable que las autoridades marroquíes no estén favoreciendo activamente la oleada migratoria, pero hayan actuado de forma negligente o pasiva”. Estos análisis posteriores van en línea con el informe que el CENIF envió a la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón sobre la “pasividad” o el “guiado” que agentes de la gendarmería marroquí pudieron hacer ese día, de acuerdo a las imágenes y entrevistas analizadas en redes sociales.
Intercambio de wasaps y una nota a la inteligencia marroquí: los tres avisos del CNI sobre Ceuta
Los informes desclasificados del día de la crisis apuntan tesis que van desde el desbordamiento de Rabat hasta la “pasividad” de los gendarmes













