Aunque uno de los momentos de mayor conexión en la pareja pase por compartir cama... ¿puede ser que, precisamente dormir separados sea la manera de cuidar la relación?Si bien dormir separado de la pareja se ha concebido siempre como señal de crisis, falta de pasión o de intimidad, el concepto sleep divorce o 'divorcio del sueño' cada vez está más presente para poder cuidar la calidad del sueño de manera individual y seguir compartiendo espacios en pareja. Según Montse Escobar, psicóloga humanista en Monarka Clinic, "el sleep divorce es un término que se utiliza para describir la decisión de una pareja de dormir en habitaciones o camas separadas, de forma habitual, para mejorar la calidad del descanso". Según la experta, lo interesante de este concepto es entender que no se habla necesariamente de una crisis de pareja, sino que tenemos que romper la idea arraigada de que una pareja feliz tiene que dormir todas las noches juntos. "Desde una mirada terapéutica, quizá la pregunta no debería ser si una pareja sana duerme junta o separada, sino qué necesita esta pareja para que ambos puedan estar bien, descansar y seguir cuidando el vínculo", reflexiona la experta al respecto. "La pregunta no debería ser si una pareja sana duerme junta o separada, sino qué necesita esta pareja para que ambos puedan estar bien y seguir cuidando el vínculo"El sleep divorce no es nada nuevo, sino que se trata de una manera de poner nombre a lo que muchas parejas ya hacían por diferentes motivos como horarios incompatibles, hijos, trabajos, ronquidos o la simple necesidad de dormir mejor solos. "Lo que sí está cambiando es la manera de interpretarlo", asegura Escobar. "Ahora empezamos a entender que compartir una vida no significa tener que hacerlo absolutamente todo juntos. Una pareja puede tener espacios propios y seguir manteniendo una profunda intimidad. Desde una perspectiva humanista, una relación sana no debería basarse en cumplir un modelo externo, sino en poder construir una forma de relacionarse que tenga sentido para las dos personas".Motivos físicos y emocionalesLa psicóloga asegura que los motivos para decidir practicar el 'divorcio del sueño' pueden ser muy diversos; algunos tan típicos como el insomnio, los ronquidos o las diferentes necesidades de descanso y otros más emocionales. "A veces una pareja descubre que está discutiendo constantemente por algo aparentemente pequeño, como despertarse mutuamente, y se da cuenta de que el problema no es necesariamente la relación, sino el agotamiento acumulado"."Una relación sana no debería basarse en cumplir un modelo externo, sino en poder construir una forma de relacionarse que tenga sentido para las dos personas"La psicóloga asegura que cuando dormimos mal mucho tiempo nuestra tolerancia disminuye, por lo que como consecuencia tenemos menos paciencia, peor regulación emocional y más facilidad para interpretar negativamente lo que hace el otro. "El cansancio crónico puede acabar afectando prácticamente a todas las áreas de la vida", asegura la experta. La falta de sueño puede alterar la manera de gestionar el estrés o afrentar conflictos cotidianos, lo que puede generar una dinámica complicada en pareja. "Puede llevar a discutir más, se sienten irritados, tienen menos ganas de compartir tiempo y pueden llegar a pensar que tienen un problema relacional, cuando parte del problema es simplemente que llevan demasiado tiempo agotados", explica Escobar. Ante esta situación, la psicóloga propone lo que puede ser una decisión de lo más sencilla: dormir separados para descansar mejor. "Si ambos descansan mejor, pueden encontrarse durante el día con más energía, más paciencia y más disponibilidad emocional. El problema no es dormir juntos o separados. El problema sería que la separación se convirtiera en una manera de evitar al otro, de no hablar de un conflicto o de escapar de la intimidad". "El cansancio crónico puede acabar afectando prácticamente a todas las áreas de la vida"Por ello es fundamental tomar esta decisión de manera consciente y no intentar siempre cumplir con la idea de cómo debería ser una pareja para escuchar lo que necesita nuestra relación. Tal y como explica Montse Escobar, cuando estamos agotados, nuestro sistema está más orientado a sobrevivir que a disfrutar, por lo que tenemos menos energía para conversar, jugar, conectar o tener deseo sexual. "Muchas parejas pueden interpretar la disminución de la intimidad como una pérdida de amor o de atracción, cuando quizá hay factores mucho más sencillos y cotidianos detrás. El deseo necesita espacio, disponibilidad y cierta energía vital. Si una persona lleva meses despertándose varias veces cada noche, es lógico que su cuerpo no esté priorizando la sexualidad". Por eso, a veces cuidar el descanso también es una forma de cuidar la intimidad.Cómo plantear el 'divorcio del sueño' sin que parezca un rechazoQueramos o no, dormir juntos tiene un significado simbólico y emocional, por lo que una persona puede interpretar el divorcio del sueño como que su pareja no quiere esta cerca de él, no hay atracción o la relación se ha deteriorado, por eso es tan importante hablar no solo de la solución, sino también de lo que esa solución, tal y como explica la psicóloga.Mientras que para una persona se puede plantear desde la necesidad de descansar, para la otra se puede sentir como un rechazo, por lo que la comunicación juega un papel fundamental. Por ello, Escobar defiende que "es importante hablar desde la necesidad propia y no desde la acusación"."No es lo mismo decir "no puedo dormir con go porque roncas muchísimo", que decir "me estoy dando cuenta de que no estoy descansando bien y creo que esto está empezando a afectarme durante el día. Me gustaría que buscáramos una manera de que los dos podamos descansar mejor sin perder nuestra conexión"", asegura la experta.Tal y como explica Montse, "la clave está en transmitir claramente "no quiero alejarme de ti, quiero encontrar una forma de que estemos mejor". Cuando la decisión se plantea como un proyecto compartido y no como una expulsión del otro, es mucho más fácil que no se viva como rechazo.Separar el sueño ni implica perder la intimidad Una de las dudas más frecuentes en esta cuestión es si separar las camas o incluso las habitaciones implica perder intimidad con tu pareja. Según la psicóloga, hay una creencia que conviene cuestionar: pensar que la intimidad solo ocurre de forma espontánea al acostarse juntos."La intimidad puede construirse de muchas maneras: conversar, abrazarse, compartir un rato en la cama, tener relaciones sexuales, darse las buenas noches o simplemente estar juntos. Incluso puede ocurrir lo contrario: algunas parejas, al descansar mejor, recuperan energía y deseo y vuelven a encontrarse con más calidad"."Algunas parejas, al descansar mejor, recuperan energía y deseo y vuelven a encontrarse con más calidad"En el caso de que uno de los principales momentos de conexión de la pareja ocurra al irse a dormir, la psicóloga recomienda plantear una rutina juntos. "No ene que ser algo complicado. Puede ser compartir diez minutos para hablar de cómo ha ido el día, abrazarse, tomar una infusión, leer juntos o simplemente tener un pequeño ritual de despedida antes de que cada uno vaya a dormir. Desde una mirada terapéutica, los rituales tienen un gran valor porque ayudan a cuidar el vínculo de forma consciente", sentencia Montse Escobar al respecto.