La pobreza total en Costa Rica bajó de 17.95% en 2024 a 15.15% en 2025, según el más reciente informe del IICE-UCR.. EFE/Jeffrey ArguedasCosta Rica registró una reducción en la pobreza y en la desigualdad durante el último año, pero los ingresos laborales comenzaron a mostrar señales de debilitamiento y las brechas entre hombres y mujeres continúan siendo una característica estructural del mercado de trabajo, según el más reciente informe del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR).El estudio concluye que el país mantiene una situación relativamente estable en el mercado laboral y en los niveles de pobreza, aunque advierte sobre retos pendientes relacionados con los ingresos reales de las personas trabajadoras y las diferencias por sexo.PUBLICIDADUno de los principales hallazgos es la disminución de la desigualdad de ingresos. El coeficiente de Gini pasó de 0,495 en junio de 2025 a 0,485 en abril de 2026, una reducción que el informe califica como estadísticamente significativa y que apunta a una ligera mejora en la distribución de los ingresos.El IICE destacó que las transferencias públicas continúan siendo determinantes para reducir las brechas económicas.Según el informe, sin estos recursos la desigualdad y la pobreza serían considerablemente mayores. Entre los programas con mayor incidencia aparecen las pensiones del Régimen No Contributivo, que representan más de la mitad del efecto total de las transferencias sobre la reducción de la pobreza. PUBLICIDADLa cobertura de algunos programas sociales también aumentó durante 2025, particularmente mediante las becas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y las pensiones del Régimen No Contributivo. Los datos muestran una mejoría significativa entre 2024 y 2025.La pobreza total pasó de 17.95% a 15.15%, una disminución de 2.8 puntos porcentuales, mientras que la pobreza extrema cayó de 4.76% a 3.77%, es decir, 0.99 puntos porcentuales menos. El estudio también determinó que durante ese periodo más hogares lograron salir de la pobreza y de la vulnerabilidad que los que ingresaron en esas condiciones.PUBLICIDADLa mayor parte de esa reducción estuvo relacionada con el aumento de los ingresos no laborales, categoría en la que se incluyen las transferencias públicas y privadas.Estos recursos explicaron aproximadamente tres cuartas partes de la reducción de la pobreza total y cerca del 85% de la disminución de la pobreza extrema entre 2024 y 2025. Las transferencias públicas y privadas explicaron cerca de tres cuartas partes de la reducción de la pobreza total y aproximadamente el 85% de la caída de la pobreza extrema. (Imagen Ilustrativa Infobae)Pese a los avances del año anterior, los datos más recientes apuntan a una desaceleración.Entre junio de 2025 y abril de 2026, el IICE no encontró reducciones estadísticamente significativas ni en la pobreza total ni en la pobreza extrema.Para los investigadores, este comportamiento sugiere que el ritmo de mejora comenzó a perder fuerza. El panorama descrito por el instituto es, por tanto, mixto: mientras algunos indicadores sociales mejoraron, no todos los avances mantuvieron el mismo ritmo durante los primeros meses de 2026.PUBLICIDADEn materia de empleo, las principales tasas permanecieron prácticamente sin cambios entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026.Sin embargo, detrás de esa estabilidad general aparecen diferencias importantes entre hombres y mujeres.El desempleo disminuyó entre las mujeres, particularmente entre las más jóvenes, mientras que aumentó entre los hombres de edades medias.El informe sostiene que “las brechas de género continúan siendo una característica estructural del mercado laboral costarricense”. El IICE-UCR advirtió que las brechas de género continúan siendo una característica estructural del mercado laboral costarricense, pese a la estabilidad general de los indicadores. (Imagen Ilustrativa Infobae)Otro de los puntos de preocupación está relacionado con los ingresos laborales.Entre el segundo trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026, la mediana del ingreso real por hora disminuyó 0.9%, mientras que el promedio cayó 3.4%, según los valores calculados a precios del cuarto trimestre de 2022.PUBLICIDADEl IICE señala que esta evolución refleja una pérdida de poder adquisitivo para parte de la población trabajadora, aunque los ingresos todavía se mantienen por encima de los niveles observados cuatro años atrás. Además, varios indicadores relacionados con la calidad del empleo habían mostrado mejorías entre 2023 y 2025, particularmente el subempleo y la reducción de jornadas excesivas.No obstante, esas mejoras también comenzaron a dar señales de estancamiento durante el último año.