Hay pol�ticos que no dicen nada de nada con su ropa (o al menos lo que dicen no interesa a nadie) y otros que transmiten constantemente, en plan radiof�rmula. En ese grupo hay gente tan diversa como el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel D�az Ayuso o la protagonista de esta pieza, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Econom�a Social Yolanda D�az.Tanto es as�, tanto dice (y tanto calla) D�az con su ropa que hay quien incluso se ha sentido ofendido, cuando no confundido, por ella. Se le ha llegado a reprochar que sea una persona interesada por la moda �por ser de izquierdas! [Porque al parecer las mujeres de izquierdas deben vestir de harapos o con mono de obrero para ser coherentes con su filiaci�n pol�tica, a ese punto hemos llegado].El 24 de junio en una sesi�n plenaria del Congreso, eligi� un vestido blanco de corte minimalista. "Haya paz", parec�a gritar su ropa.GTRESEl caso es que, como dec�a, hay quien ha hablado abiertamente y sin temor a parecer sexista o desinformado, de su forma de vestir. En 2021, Iv�n Espinosa de los Monteros, por aquel entonces portavoz parlamentario de Vox, dijo de ella que era "una lideresa muy dulce, muy agradable, de un tono muy atractivo, que ha mejorado mucho su aspecto personal". El mismo a�o, Carmen Lomana se refiri� a ella en estos t�rminos: "Se viste estupendamente y se peina fant�sticamente, parece del PP" (�!). En 2023, Alfonso Guerra la llam� p�blicamente "nuestro M�lenchon vestido por Christian Dior", demostrando su tremenda ignorancia respecto a las marcas de ropa y los estilos de vestir. Y un v�deo del PP difundido en 2024 se atrev�a a llamarla "la Fashionaria". Vamos, que si algo queda claro es que Yolanda D�az y su relaci�n con el vestir no deja a nadie indiferente.Y ello pese a que salvo excepciones, tira de moda nacional de precio medio: Zara, Purificaci�n Garc�a, Adolfo Dom�nguez, Roberto Verino, Bimba y Lola, Coosy, Mango, Mirto... Y muy poco de marcas extranjeras, tambi�n de precio razonable: Maje, Sandro, Claudie Pierlot o Michael Kors.El 30 de junio, de blanco y rosa, durante la presentaci�n del Plan de Integraci�n y Ciudadan�a y de la campa�a del Gobierno ��De d�nde vienen? Vienen de construir pa�s�.FOTO: Alberto Ortega/Europa Press v�a Getty Images)Atenci�n al colorDe todos los elementos que caracterizan la forma de vestir de Yolanda D�az, la elecci�n del color ocupa un lugar important�simo. Por temporadas la hemos visto elegir deliberadamente el rojo o inclinarse por los pasteles, pero si hay un rey crom�tico en su vestimenta, �se es el blanco. No hay que ser ning�n lince para interpretar lo que transmite ese color. En general, luz y limpieza -por ese es el color preferido de la industria de la higiene y la desinfecci�n-... En un plano metaf�rico dice (grita) que no hay nada que ocultar.El 2 de julio, Yolanda D�az viajaba a Avil�s (Asturias), otra vez de riguroso blanco, para presidir la VI Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Trabajo. Buen rollo.Foto: Imanol Rimada/Europa Press v�a Getty ImagesEn el caso de Yolanda D�az, el efecto que produce el blanco de las piezas de ropa superiores se suma adem�s al de su melena rubia y su sonrisa frecuente. Son todos ellos elementos que suavizan sus facciones, que le proporcionan una apariencia suave y amigable. Y eso, para una mujer, es siempre una ventaja en pol�tica (una pena, pero as� es). Tania Brandariz, experta en comunicaci�n pol�tica, ha dicho sobre su predilecci�n por ese color que "evoca la pureza y se relaciona inconscientemente con la idea de no tener nada que ocultar a la ciudadan�a, con la transparencia". Tambi�n dice: no soy un peligro.El 3 de julio, a la V Conferencia Confederal LGTBIQ+ de UGT. Blanco pac�fico en clave rock´n roll.FOTO: Cesar Vallejo Rodriguez/Europa Press via Getty ImagesUn verano candente y blancoEn el verano m�s agitado de la legislatura, la repetitiva elecci�n del color blanco por parte de Yolanda D�az parece de todo menos casual. En distintas versiones, solo o en compa��a de tonos suaves, lo ha elegido para las tensas sesiones que se han vivido en el Congreso, para actos pol�ticos multitudinarios, para reunirse con personalidades internacionales... Cuanto m�s tensa la situaci�n, m�s insistencia en el blanco, una especie de ant�doto contra la crispaci�n.El 8 de julio, en Dakar (Senegal) con Baidy Agne, presidente del Consejo Nacional de Trabajadores Senegaleses (CNP).FOTO: SEYLLOU / AFP v�a Getty ImagesPero no nos llamemos a simplificaciones que no sirven m�s que para perderse la mitad de la pel�cula. Porque en el armario de Yolanda D�az no hay un solo blanco, sino muchos. A cada ocasi�n, el suyo. Hay un blanco presidencial, otro militante, otro institucional y hasta uno deliberadamente informal.Est� ese (ya ic�nico) traje blanco absoluto. Con �l intervino en el multitudinario acto sindical de junio con el que abrimos este art�culo. Recortado contra un escenario negro y rojo, el traje adquir�a una potencia casi gr�fica, porque concentraba la luz, la separaba del fondo y la convert�a a ella inevitablemente en el centro de la imagen. La genealog�a feminista del traje blanco -de las sufragistas a las congresistas estadounidenses que lo han utilizado como s�mbolo de resistencia- a�ad�a adem�s una resonancia reivindicativa, aunque no se invocara de manera expl�cita.En el Consejo de ministros del 21 de julio, donde cambi� el traje por uno azul pastel pero conserv� el blanco en el top lencero.FOTO: Eduardo Parra/Europa Press v�a Getty ImagesVisibilidad, divino tesoroEn la f�brica de Ford en Almussafes (Valencia), que visit� con Pedro S�nchez, ocurri� algo parecido: rodeada de ropa de trabajo azul marino y de hombres vestidos con trajes oscuros, D�az era la �nica figura blanca. Y una vez m�s, el blanco hablaba de visibilidad: funciona de maravilla ante las c�maras y permit�a que su figura se reconociera de inmediato. De hecho, a quien resulta dif�cil de identificar en la foto es a Pedro S�nchez (al que casi no vemos, en plan D�nde est� Wally).El d�a 23 de julio, con el presidente del Gobierno en la factor�a de Ford en Almussafes (Valencia). Perfectamente visible.FOTO: Rober Solsona/Europa Press via Getty ImagesEsa capacidad para destacar sin recurrir a un color agresivo explica buena parte de la utilidad pol�tica del color blanco. D�az lo ha convertido en una superficie adaptable sobre la que proyectar autoridad, feminidad, modernidad o cercan�a seg�n lo exija cada ocasi�n. Precisamente ah� reside su eficacia: no es un uniforme r�gido, sino un elemento constante de identidad capaz de cambiar de discurso sin cambiar de color.Corrobora lo anterior la esta vez m�s que discutible elecci�n de un vestido negro y blanco para ir a la �pera en Madrid en una de sus m�s recientes apariciones. Da la impresi�n de que la vicepresidenta quer�a aqu� seguir fiel al gui�n crom�tico que ha marcado de forma tan intensa su verano, como si hubiese reconocido que, al igual que la r�brica a una firma o el logo a una marca, la ropa blanca es ya inseparable del concepto. El concepto Yolanda D�az. Esta vez, en forma de un vestido dif�cil. Para unos tiempos, s�, dif�ciles tambi�n.
El verano m�s blanco de Yolanda D�az. Todas veces que ha vestido de este color y por qu�
Pocos tan devotos a un color como la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Econom�a Social lo es al blanco. Siempre ha estado entre sus preferidos,








