ExplicativoEl guayabo de fresa se extiende por Hawái. Foto: iStockPERIODISTA09.09.2026 15:19 Actualizado: 09.09.2026 15:19
Hace 200 años, el guayabo de fresa llegó a Hawái desde Brasil con la finalidad de aprovechar sus frutos para alimentar a la población. Dos siglos después, aquella planta se convirtió en una de las especies invasoras más agresivas del archipiélago y ahora es combatida con una combinación poco habitual de insectos y drones. LEA TAMBIÉN El Psidium cattleyanum se extendió por los bosques hawaianos y comenzó a competir con la vegetación nativa. Su presencia puede formar poblaciones densas y alterar la estructura del bosque tropical, por lo que controlar su expansión se convirtió en un reto para las autoridades y los investigadores. Un insecto para controlar el árbolLa estrategia utiliza a Tectococcus ovatus, un insecto originario de Brasil que se alimenta exclusivamente del guayabo de fresa. Hawái aprobó su uso como agente de control biológico y comenzó a introducirlo en la isla en 2012. El árbol que se convirtió en especie invasora. Foto:iStockEl insecto produce pequeñas agallas en las hojas y ramas del árbol. Para distribuirlo, se utilizan unas estructuras que contienen ejemplares y que son colocadas sobre los guayabos. Una vez que una planta es colonizada, las agallas pueden extenderse por su copa. Los resultados registrados en una zona de prueba muestran cómo avanzó este proceso. En 2021, las agallas eran visibles en el 23,1 % de los árboles fotografiados. Para 2024, la presencia había llegado al 100 % de los guayabos de fresa de esa misma zona. LEA TAMBIÉN El reto de llegar a los bosquesEl principal obstáculo está en el terreno. Muchas de las áreas afectadas se encuentran en bosques densos y sin caminos sencillos de acceso, por lo que distribuir los insectos manualmente puede requerir largas caminatas y limitar la cantidad de árboles tratados. Por eso, investigadores de Estados Unidos probaron un sistema instalado en drones para lanzar desde el aire las estructuras con los insectos. El estudio, publicado en el ‘Journal of Economic Entomology’, comparó este método con la aplicación manual mediante una pértiga.Los ecosistemas pueden verse afectados por especies introducidas. Foto:iStockEn una prueba con 129 árboles de la Reserva Forestal Ola’a, la pértiga tuvo una precisión del 97,6 %, frente al 86,6 % del dron. Sin embargo, la tecnología aérea permitió tratar cada árbol en 2,8 minutos, mientras que el método manual necesitó 12 minutos.Una alternativa para cubrir más territorioLa rapidez terminó siendo determinante. Un año después del tratamiento, el 63 % de los árboles intervenidos con drones había sido colonizado con éxito, frente al 38 % de los tratados con la pértiga. LEA TAMBIÉN El equipo también probó sistemas de 16 y 54 unidades instalados en drones, identificados como Kūhualūlū, y los comparó con lanzamientos realizados desde un helicóptero Hughes 500.La tasa de éxito fue similar: 71,6 % con el dron y 68 % desde el helicóptero. La diferencia estuvo en la precisión, pues la distancia máxima respecto al objetivo fue de 2,83 metros con el dron y de 8,24 metros con el helicóptero.Los investigadores desarrollan estrategias para controlar especies invasoras. Foto:iStockEl problema abarca una superficie considerable. Los investigadores calculan que en Hawái existen unas 475.000 hectáreas de guayabo de fresa. Cubrirlas con una cuadrícula de un kilómetro entre puntos requeriría 4.750 lanzamientos y unas 92,5 horas de vuelo en helicóptero.El estudio plantea así una alternativa para las zonas más remotas del archipiélago. Allí, donde acceder a pie resulta demasiado lento o complicado, los drones pueden facilitar la distribución del insecto y ampliar el alcance de una estrategia que busca frenar una invasión que comenzó hace dos siglos. Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









