La propuesta prevé entregar silbatos y realizar capacitaciones en 40 escuelas rurales para fortalecer la respuesta de estudiantes, docentes y familias.9 de septiembre, 2026 - 15h38¿Qué podemos hacer hoy, antes de que ocurra una emergencia, con las herramientas que ya existen dentro de nuestra propiedad? A partir de esta pregunta nace ImprimePrevención, una iniciativa impulsada por Ezequiel Castro, fundador de The Social Project Foundation. El proyecto utiliza impresoras 3D, capaces de transformar un diseño digital en un objeto físico. Bajo este concepto, han desarrollado silbatos que pueden ser utilizados para pedir ayuda durante una emergencia. La fabricación comienza con un archivo 3D, que puede ser diseñado o descargado de internet. Luego, un programa denominado slicer prepara el modelo y lo convierte en instrucciones para la máquina, que utiliza filamento, como PLA, para construir la pieza capa por capa.“La impresión 3D nos llamó la atención porque permite descentralizar la producción. No necesitamos concentrar todo en una fábrica en Guayaquil y después transportar los productos a distintas partes del país. Podemos compartir un diseño estandarizado para que cualquier persona, desde diferentes ciudades, pueda fabricar exactamente la misma herramienta y sumarse a esta iniciativa”, comenta Castro.ImprimePrevención, sin embargo, no se limita a la fabricación de silbatos. Esta herramienta es el punto de partida de un proyecto más amplio de preparación comunitaria frente a inundaciones y otras emergencias. La meta para lo que resta del año es llegar a 40 escuelas rurales y capacitar aproximadamente a 5.000 personas, entre estudiantes, docentes y padres de familia.Un silbato de emergencia es una herramienta sencilla, pero puede resultar útil precisamente por sus características. No requiere batería, electricidad, internet ni señal celular, una ventaja especialmente importante cuando otros medios de comunicación pueden verse afectados.En situaciones como inundaciones, deslizamientos, colapsos de estructuras u otras emergencias en las que una persona quede aislada, puede utilizarse para señalar su ubicación y pedir ayuda sin depender de la voz de manera continua. Por esta razón, los organismos internacionales dedicados a la preparación ante emergencias incluyen este elemento entre los recomendados para una mochila o kit de emergencia.La iniciativa también busca crear una red nacional de impresión solidaria que permita ampliar la producción y distribución. Para ello, convoca a personas que tengan una impresora 3D en casa, además de talleres, instituciones educativas, universidades, makerspaces, emprendimientos y empresas interesadas en participar bajo parámetros comunes.“La idea es muy poderosa porque cambia completamente la escala del problema. Una persona quizás puede imprimir diez silbatos. Cien personas pueden imprimir mil. Quinientas personas pueden generar una capacidad productiva enorme sin necesidad de construir una fábrica”, sostiene Castro.El proyecto contempla, además, registrar cada etapa del proceso para garantizar la trazabilidad. La intención es conocer quién produjo cada lote, cuánto material se utilizó, cuántas unidades fueron recibidas y cuántas finalmente llegaron a territorio.En las instituciones educativas también se llevará un registro de las personas capacitadas, los silbatos entregados y los equipos que permanezcan en cada establecimiento. De esta manera, la propuesta combina la tecnología de impresión 3D con acciones de prevención y preparación comunitaria. (I)
Una iniciativa de The Social Project Foundation apuesta por la impresión 3D para la preparación ante emergencias
La propuesta prevé entregar silbatos y realizar capacitaciones en 40 escuelas rurales para fortalecer la respuesta de estudiantes, docentes y familias.









