La nuez de betel, tambi�n llamada nuez de areca, es una de las drogas de origen vegetal m�s populares en Asia y el Pac�fico Sur, hasta el punto de que se estima que casi el 10% de la poblaci�n mundial mastica habitualmente esta sustancia psicoactiva. Esta semilla procede de la palma de areca (Areca catechu) y es apreciada por sus propiedades estimulantes, pues produce una sensaci�n de leve euforia y un aumento del estado de alerta.No s�lo es una droga extremadamente popular. Seg�n revela una investigaci�n publicada este mi�rcoles en la revista Science Advances, la nuez de betel fue una de las primeras sustancias psicoactivas consumidas de las que se tiene constancia. Un equipo internacional liderado por arque�logos de la Universidad de Griffith, en Australia, ha encontrado en Indonesia la que, seg�n sostienen, es la evidencia m�s antigua conocida del consumo de drogas por parte de seres humanos.Nuevos an�lisis de los esqueletos de dos recolectores hallados en dos yacimientos de la isla de Sulawesi sugieren que nuestros antepasados ya ten�an el h�bito de chupar nueces de betel enteras miles de a�os antes de lo que se pensaba hasta ahora. Uno de los esqueletos tiene una antig�edad de entre 25.000 y 16.000 a�os, por lo que los cient�ficos defienden que se trata de la evidencia m�s antigua conocida del consumo humano de sustancias capaces de alterar la mente. Los restos de este individuo fueron hallados en la cueva de Leang Bulu Bettue. El segundo esqueleto, descubierto en el yacimiento de Leang Cappalombo 1, a 33 kil�metros de distancia de Leang Bulu Bettue, pertenece a un individuo que vivi� hace entre 7.600 y 6.300 a�os.Hasta ahora, se consideraba que el consumo de drogas psicoactivas surgi� durante el Neol�tico, tras la aparici�n de la agricultura, comenzando con la elaboraci�n de bebidas alcoh�licas fermentadas como la cerveza de cebada, hace aproximadamente 13.000 a�os en Israel. Se han encontrado evidencias del uso de opio en Europa hacia el 5700 a. C. o semillas de cannabis hacia el 8000 a. C. En lo que respecta a la nuez de betel, se estimaba que empez� a utilizarse hace aproximadamente 3.500 a�os.Para saber m�sEl uso de la nuez de betel forma parte actualmente de las culturas de muchos pa�ses asi�ticos, aunque la forma principal de consumirla var�a seg�n la regi�n. Se puede tomar seca, fresca o mezclada con cal apagada (hidr�xido de calcio que se obtiene moliendo conchas quemadas), especias como el cardamomo, la canela, el an�s o el clavo, y a veces con tabaco. La mezcla se envuelve en una hoja de betel para formar un bolo denominado quid. "La cal apagada es un ingrediente esencial porque provoca una reacci�n qu�mica que libera m�s r�pidamente los compuestos psicoactivos de la nuez en el torrente sangu�neo", explica en un comunicado Adam Brumm, profesor del Centro Australiano de Investigaci�n sobre la Evoluci�n Humana de la Universidad de Griffith y l�der del estudio.Riesgos para la saludLa nuez de betel es consumida sobre todo por hombres en edad laboral, pues ayuda a permanecer despierto durante muchas horas: "Aunque es poco conocida en las sociedades occidentales, es la cuarta sustancia psicoactiva m�s consumida del mundo, despu�s del alcohol, la cafe�na y la nicotina", repasa Brumm.Sin embargo, la Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS) ha asociado su consumo a un mayor riesgo de sufrir varios tipos de c�ncer. Adem�s, puede provocar alteraciones en la mand�bula y p�rdida de dientes. Por ello, pa�ses como Taiw�n, India y Tailandia han puesto en marcha campa�as para frenar su consumo informando de los riesgos que conlleva.Evoluci�n de su consumoLas semillas de areca rara vez se conservan en los yacimientos, pero los cient�ficos que firman este estudio combinaron los hallazgos arqueol�gicos (los esqueletos de estos dos individuos) con an�lisis qu�micos para encontrar pruebas del consumo de esta sustancia. Ambos cazadores-recolectores presentan un patr�n de desgaste dental muy inusual -surcos profundos y redondeados en los dientes-, que los cient�ficos atribuyen a un comportamiento de consumo de drogas hasta ahora desconocido: chupar habitualmente nueces de betel enteras.Estudios anteriores suger�an que el principal alcaloide neuroactivo de la nuez de betel, la arecolina, se liberaba al masticar la nuez procesada dentro de ese quid preparado con cal apagada. Sin embargo, los experimentos realizados por este equipo demostraron que simplemente chupar nueces de betel intactas libera cantidades suficientes de arecolina como para producir un efecto fisiol�gico y alterar la funci�n cerebral. Asimismo, los an�lisis bioqu�micos detectaron la presencia de arecolina en los tejidos dentales de estos antiguos recolectores."Nuestros hallazgos nos permiten inferir las ra�ces prehist�ricas de uno de los estimulantes adictivos m�s extendidos del mundo. Ahora parece probable que el consumo de betel tal como lo conocemos evolucionara a partir de una pr�ctica mucho m�s simple y antigua: chupar la nuez intacta", sugiere Brumm.Aunque el efecto producido al chupar nueces de betel deb�a ser m�s leve que el obtenido mediante la masticaci�n moderna del quid, los cient�ficos creen que este h�bito pod�a provocar a nuestros antepasados una enfermedad periodontal grave. Los antiguos recolectores de esta isla ten�an, en general, una mala salud dental, y la arecolina es un analg�sico natural. Por ello, los investigadores creen que una de las razones para chupar nueces de betel era aliviar las molestias provocadas por el dolor de muelas."Sin embargo, con el paso del tiempo, chupar estas semillas duras y abrasivas desgast� tanto los dientes de los recolectores que, en algunos casos, la c�mara pulpar interna qued� completamente expuesta. Esto habr�a sido extremadamente doloroso, habr�a dificultado la alimentaci�n y habr�a aumentado considerablemente la frecuencia de infecciones dentales cr�nicas", afirma Brumm. Un h�bito que pudo haber comenzado como un remedio contra el dolor de muelas acab� causando problemas de salud dental mucho m�s graves por su consumo continuado.
Los humanos antiguos ya se drogaban con nuez de betel hace 25.000 a�os
La nuez de betel, tambi�n llamada nuez de areca, es una de las drogas de origen vegetal m�s populares en Asia y el Pac�fico Sur, hasta el punto de que se estima que casi el 10%...











