El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reforzará la vigilancia sobre la gasolina y el diésel para detectar diferencias entre el combustible que se compra y el que se vende, como parte de una estrategia para combatir el comercio ilegal de hidrocarburos.

El jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, explicó que la propuesta no contempla un nuevo impuesto, sino establecer una trazabilidad del combustible desde su origen hasta la venta al consumidor.

Lo que estamos haciendo es revisar que todo lo que está entrando y se está produciendo sean los mismos litros, lo que se compra y lo que se vende.

A partir de 2027, distribuidores, comercializadores, empresas de autoconsumo y gasolineras deberán reportar información que permitirá al SAT cruzar inventarios, entradas y salidas de combustible.

La presidenta Claudia Sheinbaum, durante la conferencia matutina, explicó que, si una empresa reporta la compra de 10 barriles y posteriormente vende 12, deberá pagar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) correspondiente a los dos barriles adicionales.