Scott Bessent busca estabilizar el mercado de deuda p�blica con un programa ampliado de recompras.El Departamento del Tesoro de EEUU ha anunciado que recomprar� 6.000 millones de d�lares de deuda p�blica estadounidense en la primera operaci�n de recompra desde que Scott Bessent anunci� la ampliaci�n del programa, destinada a apuntalar el mayor mercado de bonos del mundo.Los 6.000 millones de d�lares suponen un incremento respecto al anuncio del Tesoro de mediados de agosto, cuando se�al� que al menos duplicar�a sus compras habituales de bonos p�blicos a largo plazo hasta los 4.000 millones de d�lares, reformulando el programa existente para ayudar a sostener los precios en el mercado de deuda del Tesoro estadounidense, valorado en 32 billones de d�lares.La intervenci�n supone una prueba m�s para Bessent, a quien el presidente Donald Trump ha recurrido en repetidas ocasiones para calmar los nervios de los mercados. El secretario del Tesoro espera que el programa ampliado de recompras frene las recientes ventas de deuda estadounidense a largo plazo, que, seg�n ha insistido, no reflejan "los fundamentales subyacentes del mercado".La rentabilidad de los bonos del Tesoro subi� tras el anuncio. El bono de referencia a 10 a�os elev� su rendimiento en 0,05 puntos porcentuales durante la jornada, hasta el 4,85%, su nivel m�s alto desde finales de 2023. Los movimientos en las rentabilidades de los bonos a 20 y 30 a�os fueron aproximadamente de la misma magnitud.Unas rentabilidades m�s elevadas de los bonos a largo plazo aumentan los costes de financiaci�n para los consumidores estadounidenses —especialmente en el caso de las hipotecas—, as� como para las empresas que buscan captar capital. Las rentabilidades de la deuda estadounidense tambi�n sirven de referencia para activos valorados en billones de d�lares en todo el mundo.La nueva pol�tica del Tesoro ha recibido cr�ticas en Wall Street, donde los inversores han advertido de que podr�a socavar la credibilidad del organismo y dificultar los esfuerzos de la Reserva Federal para contener una inflaci�n persistentemente elevada. Los inversores tambi�n dudan de que la operaci�n consiga reducir las rentabilidades de los bonos.El anuncio inicial de 4.000 millones de d�lares del mes pasado no logr� producir ning�n efecto duradero sobre las rentabilidades de la deuda, que actualmente se sit�an cerca de m�ximos de varios a�os, impulsadas por una econom�a que funciona a pleno rendimiento, las presiones inflacionistas derivadas de la guerra en Ir�n y la preocupaci�n por el creciente tama�o del d�ficit estadounidense.