Barcelona pondrá en marcha un plan de choque para prevenir el suicidio con 44 actuaciones en los dos próximos años que incluirá un mapa de riesgo con los “puntos calientes” en el espacio público donde se concentran las tentativas. El plan del Ayuntamiento se enmarca en unanueva estrategia integral para el período 2026-2032 que busca tanto reducir los suicidios, como las tentativas y la ideación sobre la muerte. En Barcelona en 2024 se contabilizaron 1.128 episodios de ideación y 860 tentativas de suicidios, según el informe sobre la conducta suicida de la Agencia de Salud Pública de la ciudad, que destaca que estas conductas aumentaron a partir de 2021, sobre todo en jóvenes por el empeoramiento de la salud mental que supuso la pandemia. Las muertes por suicidio se han mantenido estables y en 2023, el último del que hay datos, fueron 117 personas. En 2025, el suicidio fue la primera causa de muerte prematura en hombres en la ciudad.Las cifras actuales superan a las de antes de la pandemia. La concejal de Salud del Ayuntamiento de Barcelona, Marta Villanueva, ha destacado este miércoles en la rueda de prensa de presentación de las nuevas políticas que la voluntad es mejorar la detección precoz de las situaciones de riesgo y reforzar el acompañamiento de las personas que sufren.Con el objetivo de actuar no sólo ante las muertes sino también ante las ideaciones y las tentativas, la estrategia empieza su andadura con un plan de acción hasta 2028 que incorpora como una de las principales medidas la elaboración de un mapa de “puntos calientes”. Una vez elaborado, se analizarán las medidas que se pueden aplicar, como puede ser la instalación de barreras físicas para impedir las tentativas o dificultar las conductas suicidas o la señalización de recursos. Un ejemplo de punto caliente sería la iniciativa ya en marcha de informar en los andenes del metro de carteles con los recursos habilitados para ayudar a las personas que piensan en quitarse la vida, como el teléfono de prevención del suicidio. “Tenemos que romper el tabú que rodea el suicidio. Es fundamental acabar con el estigma que dificulta un abordaje eficaz de las problemáticas relacionadas con la salud mental”, ha destacado Villanueva. Entre otras actuaciones, destacan la creación de una red de espacios comunitarios seguros y protectores para la detección y el acompañamiento de personas en riesgo y de un protocolo de intervención en casos de desahucio, así como la formación de docentes. Las ideaciones y tentativas de suicidio son más frecuentes en mujeres y personas jóvenes, aunque los suicidios consumados se concentran sobre todo en hombres y personas de más edad. El Plan de Salud Mental de la ciudad de 2016 sitúa ya la prevención como uno de sus ejes e impulsó iniciativas en funcionamiento como el teléfono de prevención, que ha recibido 32.000 llamadas, y un chat de apoyo a los jóvenes, con más de 27.000 conversaciones gestionadas. La nueva estrategia se ha dado a conocer con motivo de la celebración este jueves 10 de septiembre, del día mundial de la prevención del suicidio.Las personas con pensamientos suicidas y sus allegados pueden buscar ayuda llamando al 024, una línea de atención del Ministerio de Sanidad, o al teléfono de prevención del suicidio de Barcelona: 900 925 555.