Al menos tres personas murieron esta madrugada y otras ocho resultaron heridas en un nuevo ataque ruso con misiles y drones contra la capital ucraniana, según informó el ayuntamiento.
Se trata de la primera gran ofensiva a la ciudad después del cese de ataques a sus respectivas capitales decretado por Rusia y Ucrania por un plazo de 72 horas con motivo de la visita a Moscú y Kiev este fin de semana de los mediadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner.
Según el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, el bombardeo provocó daños en edificios residenciales y otras infraestructuras civiles de varios distritos de la ciudad.
Rusia ataca Kiev con más frecuencia de lo habitual desde hace días para explotar las vulnerabilidades ucranianas en defensa aérea.
El Ejército ucraniano tiene un grave déficit de interceptores para sistemas Patriot, los únicos capaces de responder con garantías a los misiles balísticos rusos, y tiene problemas para derribar los drones de motor a reacción que utiliza ahora Rusia. Estos drones son más difíciles de interceptar debido a su mayor velocidad.











