La Comisión Europea presentaba este miércoles una de sus propuestas más esperadas: la preferencia de productos europeos en las contrataciones públicas. Y traslada una idea similar al ámbito de la investigación y desarrollo. En un intento por evitar la fuga de talento e innovación a países como Estados Unidos, la Comisión Europea lanza una propuesta legislativa que plantea que el 50% de la I+D contratada con dinero público se realice en la UE y países asociados.La Ley europea de Innovación plantea un marco común para que las compras públicas en investigación y desarrollo y obligará a que al menos el 50% de las actividades de I+D de esos contratos se realicen en la UE o en países asociados. En esta lista de países asociados, se incluyen los que tienen acceso al espacio económico europeo y los Balcanes Occidentales, todo ello considerando que los acuerdos comerciales no cubren la contratación de I+D.
La medida forma parte de la estrategia de Bruselas para incrementar la demanda pública de innovación europea. La contratación pública de I+D representa unos 17.000 millones de euros, cerca del 0,6% de toda la contratación pública comunitaria, frente al 5% que, según los datos del Ejecutivo comunitario, destinan otras economías líderes.










