0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa polvareda política desencadenada por el dosier elaborado por la Oficina de Comunicación del Ministerio del Interior está suponiéndole un golpe importante al Ejecutivo en términos de crédito institucional. El alcance de la maniobra -un catálogo en el que se califican e identifican por su orientación ideológica a decenas de periodistas y analistas políticos- ha resultado ser de un calibre tal que ha inhabilitado de raíz cualquier intento de justificación. Ante la imposibilidad de esgrimir un argumento razonable para sostener la existencia de semejante inventario, en el seno de la coalición y en el propio departamento afectado no se ha escuchado otra cosa que peticiones de disculpas y una admisión explícita de que se ha incurrido en un error indefendible.El titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha tratado de capear el temporal en el pleno de control del Congreso tras conocerse la existencia del polémico documento. Acosado por el secretario general del PP, Miguel Tellado -quien ha calificado la lista de propia de una “dictadura bananera” antes de exigir su dimisión-, el ministro ha enfatizado que en el texto “no se define a las personas por ideología” ni se persigue la creación de “listas negras”. Marlaska se ha esforzado en explicar que la iniciativa carecía de “finalidad espuria” y ha insistido en que el departamento trata a todos los medios con profesionalidad y con el máximo rigor. Sin embargo, ante la evidencia del documento, el titular de Interior ha evitado cualquier intento de justificación y se ha remitido a los perdones formulados por su Ministerio por si alguien se ha sentido atentado o molesto por el formato.Desde la propia sede del departamento se ha insistido a lo largo de las últimas horas en el carácter puramente “consultivo e interno” de un trabajo redactado entre finales de 2023 y principios de 2024. Pese a que Interior ha asegurado que el listado jamás ha condicionado el trato diario con los profesionales ni ha buscado limitar la libertad de prensa, el comunicado oficial emitido por la Oficina de Comunicación ha transmitido sus disculpas a todos los informadores que se hayan sentido ofendidos tanto por el material como por las valoraciones vertidas en él. A ello ha contribuido la firme repulsa de las principales asociaciones profesionales que ayer mismo cerraron el paso a cualquier coartada oficial al compartir una condena tajante.La onda de choque ha alcanzado de lleno al Palacio de la Moncloa. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha visto obligado a salir al paso de forma directa durante una entrevista concedida a Televisión Española. Sánchez, que ha afirmado de forma categórica que desconocía la existencia del compendio, no ha querido maquillar el tropiezo y lo ha calificado abiertamente de documento “muy poco afortunado” y “poco apropiado”. El jefe del Ejecutivo ha recalcado su respeto a la autonomía e independencia de los medios y ha intentado reconducir el marco del debate acusando a la oposición de practicar el señalamiento sistemático y de financiar a agitadores cuando gobierna.Por su parte, el portavoz del grupo socialista, Patxi López, ha rehuido cualquier amparo a la actuación de la cartera de Interior al aseverar escuetamente en los pasillos que no le gustan las listas que clasifican a nadie por ningún motivo, y mucho menos por un posicionamiento político.Sánchez no ha querido maquillar el tropiezo y lo ha calificado abiertamente de documento “muy poco afortunado” y “poco apropiado”En la Cámara Baja, la falta de cobertura hacia el Ministerio de Interior ha sido unánime, evidenciando el aislamiento en el que ha quedado envuelto el gabinete de comunicación de Marlaska. Incluso dentro del propio Consejo de Ministros, la titular de Sanidad, Mónica García, ha tildado el listado de “ridículo” y “cutre”, atribuyéndolo a la torpeza de sus redactores, aunque ha intentado derivar la atención hacia las “listas negras” de la antigua policía patriótica del Partido Popular.La dureza de los socios habituales de investidura ha terminado de retratar la gravedad del desliz. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha tirado de ironía para describir el episodio como una “cutrez” y ha deslizado que alguien ha cobrado por un trabajo que se habría resuelto con una simple búsqueda en Google, advirtiendo de que, si se han empleado fondos públicos, se estaría ante una “cutrez malversadora”. En una línea todavía más tajante, la diputada de Junts Marta Madrenas ha endurecido el tono contra la gestión global del ministro, ironizando con que Marlaska es un “crack haciendo fichas policiales de periodistas” mientras muestra incapacidad para controlar la actuación policial o gestionar crisis territoriales, motivo por el cual ha llegado a exigir abiertamente que se aparte del cargo. Agencia de Protección de DatosInvestigación de oficioLa Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) abrirá una investigación de oficio para analizar la utilización y la base jurídica del tratamiento de datos que ha hecho el Ministerio del Interior a raíz de la elaboración del polémico listado.La AEPD va a “analizar, entre otros aspectos, la naturaleza, alcance, utilización y base jurídica de este tratamiento de datos personales” hecho por Interior, “sin que el inicio de estas actuaciones prejuzgue la existencia de una infracción”.Todo tratamiento de datos personales debe cumplir con los requisitos del artículo 5 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) -entre ellos el principio de limitación de la finalidad- y del artículo 6 -existencia de una base de licitud-. Ello sin perjuicio de que cuando se trata de datos de categorías especiales, como datos de ideología u opiniones políticas, “ha de existir una causa que levante la prohibición general de su tratamiento” establecida en el artículo 9.1 del Reglamento de Protección de Datos.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
El Gobierno admite el error del dosier sobre periodistas ante la imposibilidad de justificarlo
El Ejecutivo no busca excusas y se limita a pedir disculpas acorralado por las críticas del conjunto del arco parlamentario







