Alternativa para Alemania acaba de arrasar en las elecciones regionales de Alta Sajonia. Como decía Konrad Adenauer, "las crisis son aquellas cosas que se pudieron evitar", y un análisis socioeconómico anticipa que todo puede empeorar en la mayor economía de la eurozona. Alternativa no es un partido de extrema derecha más. Su origen es de ideología nazi, son supremacistas, xenófobos y antieuropeos. La mayor preocupación del resultado de las elecciones del pasado domingo es que la CDU, centroderecha, se ha desplomado casi 20 puntos y el SPD, centroizquierda, sigue siendo un partido marginal con sólo el 9% de los votos.

Dos tercios de los votos obreros de ese estado han votado a Alternativa. ¿Son todos esos votantes nazis y xenófobos? No, el problema es que no para de empeorar su nivel de vida, sus expectativas están frustradas y han dejado de confiar en la democracia. ¿Cómo se resolvería la crisis política e institucional en Alemania? Mejorando su nivel de vida y generando expectativas de un futuro ilusionante. Eso es muy fácil de decir, pero es muy complicado de hacer. Lo que sí puede hacer Alemania y Europa es dejar de provocar más empobrecimiento y más frustración con sus absurdas y desfasadas políticas.