(Desde San Pablo).-Experto en estremecer los procesos políticos, el bolsonarismo volvió a usar sus herramientas para crear convulsión y desgastar al gobierno federal cuando apenas faltan 26 días para la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas. Esta vez, le tocó al juez André Mendonza dar un paso desestabilizador: hoy echó nafta al incendio que consume al Supremo Tribunal Federal. El máximo organismo judicial está inmerso en una crisis sin precedentes que afecta seriamente al gobierno federal y que impacta en una caída en las encuestas del presidente Lula da Silva. Mendonza, sin que mediara ninguna justificación, decidió separar de su puesto al director general de la Policía Federal, Andrei Passos Rodrigues, de 55 años, que es delegado de la PF hace más de 20 años y fue nombrado director de la institución por Lula, en enero de 2023. El magistrado en cuestión procedió también a despedir al director de Inteligencia de la corporación, Leandro Almada da Costa. No solo esto: ordenó a la Policia Federal descabezada que abra investigaciones penales y disciplinarias contra Rodrigues para "esclarecer graves hechos detectados" en la elaboración de informes. Elecciones en Brasil: una nueva encuesta cambia el escenario entre Lula y Bolsonaro
Brasil: un juez de la Corte echó al jefe de la Policía Federal y profundizó la crisis que golpea a Lula
El juez André Mendonça desplazó al director de la Policía Federal, Andrei Passos Rodrigues, y al jefe de Inteligencia. Once directores de la fuerza renunciaron en rechazo a la medida, que la Fiscalía calificó como una violación institucional.










