Un juez del Tribunal Supremo de Brasil ha ordenado este martes apartar de manera cautelar al director general de la Policía Federal, cuerpo al que el magistrado acusa de espiarle de manera ilegal durante el último mes. La decisión supone el agravamiento de la guerra interna dentro de la politizada corte a las puertas de unas elecciones que se perfilan muy reñidas. El origen del cisma está en el caso Banco Master, una trama de corrupción en torno a un banquero que, aparentemente, buscó la protección del juez del Supremo Alexandre de Moraes, según unos mensajes divulgados la semana pasada.El asunto ha abierto una guerra entre Moraes, el juez sospechoso, y su colega André Mendonça, que investiga el caso y ha suspendido provisionalmente del cargo al jefe de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.El ministro de relaciones Institucionales del Gobierno de Lula, José Guimarães, ha tildado la decisión de “intromisión”. “Nadie está por encima de la ley (...) investigar indicios de delito es correcto, pero esta medida huele a medida electoralista”, se ha quejado, informa O Globo.Nunca antes del Tribunal Supremo había vivido una crisis de este calibre. Los protagonistas del enfrentamiento Moraes, el juez que llevó el caso judicial contra Bolsonaro padre, cerró X y fue ensalzado como el gran emblema de la defensa de la democracia, y Mendonça, el magistrado “terriblemente evangélico” al que nombró Bolsonaro y que hasta ahora había mantenido un perfil bajo comparado con la enorme exposición pública de Moraes.Pero eso acabó la semana pasado, cuando el discreto Mendonça ordenó divulgar los mensajes que el banquero Daniel Vorcaro, en prisión provisional acusado de un megafraude, envió al magistrado Moraes suplicándole que maniobrara para frenar las investigaciones contra él.En los mensajes aparecen también el ahora destituido jefe de la Policía Federal y el fiscal general, Paulo Gonet. En vez de dar explicaciones o apartarse del cargo mientras se investiga el asunto, como le reclaman la oposición y los grandes diarios brasileños, el juez Moraes respondió con un ataque: abrió una investigación contra Mendonça por abuso de autoridad, una pesquisa que se apoyaba en un informe policial apócrifo, según la propia policía.En su decisión de apartar cautelarmente al jefe de la Policía Federal, el juez Mendonça argumenta que “la gravedad e ilegalidad superlativas en la producción del los informes de inteligencia difundidos por el juez “Alexandre de Moraes imponen la adopción de medidas inmediatas” porque, escribe, la función de jueces y policías corría el riesgo de seguir siendo “vilipendiadas”. También ha sido suspendido temporalmente el jefe de Inteligencia de la PF.Horas después, la destitución provisional ha sido ratificada por mayoría de una de las salas del Supremo. El bolsonarismo, que considera a Moraes su principal enemigo, ha salido en defensa del juez Mendonça. Los evangélicos también se han movilizado para arropar a su correligionario del Supremo.Cómo evolucione la crisis de la máxima corte judicial puede influir en las elecciones del 4 de octubre. Las encuestas pronostican que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ganará la primera vuelta, pero en segunda vuelta apuntan a un empate técnico con el ultraderechista Flávio Bolsonaro.